El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado su nuevo libro, 'Tierra firme', en un acto presentado por el presentador de televisión Jorge Javier Vázquez y la periodista Ángeles Caballero, en una distendida entrevista en la que ha primado el buen humor.
De hecho, la presencia de catorce ministros ha servido para arropar a Pedro Sánchez, que ha reído con los chistes de Jorge Javier Vázquez.
Ha habido, sin embargo, momentos para la seriedad. Incluso para el victimismo. El presidente del Gobierno se ha quejado de la descompensación de las tertulias televisivas, donde en su opinión no hay suficientes tertulianos progresistas.
"Se han traspasado todas las líneas rojas", ha dicho Sánchez, ya que en su opinión, "la deshumanización a la que se somete a los líderes progresistas no tiene parangón en la historia reciente de España.
También ha entado Sánchez en la polémica del día y ha asegurado que el líder de Vox, Santiago Abascal, tratar de inocular el odio en la sociedad con declaraciones que son "de extraordinaria gravedad".
Sánchez se ha referido a las declaraciones de Abascal contra él en las que en una entrevista en Argentina ha augurado que "habrá un momento dado que el pueblo querrá colgarlo por los pies", en el acto de presentación de su libro 'Tierra firme', al que han acudido un total de catorce ministros.

El presidente del Gobierno ha considerado que esas palabras de Abascal no son un lapsus, sino que ha querido lanzar un mensaje para que se hable sobre ello.
Este tipo de declaraciones ha subrayado que eran inéditos en la historia democrática y tratan de convertir a la política y a España en un país donde todo se ha monopolizado por el discurso del odio y donde existe el enfrentamiento.
Frente a ello, ha recalcado que la realidad demuestra que es todo lo contrario, como cree que se ha evidenciado este puente de la Constitución que los españoles han celebrado en un ambiente prenavideño
"Aquí no se rompe nada", ha añadido Sánchez, que ha insistido en que no existe esa polarización y ese odio que asegura que tratar de inocular Abascal en el debate público.
Tras calificar a Vox de "partido de odio", y ha acusado a Feijóo de abrir las puerta de gobiernos municipales y autonómicos a Vox y ha vuelto a hablar de la existencia de una "polarización asimétrica" porque hay "insultadores e insultados y asediadores y asediados", en referencia a las manifestaciones ante las sedes del PSOE.