Sé que debo contener mi entusiasmo. Andar a la zaga de un tema y descubrir de repente que se acaba de publicar ordenado, enlazado y analizado todo aquello que una buscaba es reverencial. Si además, la obra es completa, exhaustiva, objetiva y encima resulta una narración gratificante y entretenida, miel sobre hojuelas.
Todo eso es El orden del azar. Guillermo de Torre entre los Borges, una inalcanzable contextualización de una vida que son tres: la biografía de Guillermo de Torre que se enlaza y se explica junto a la de los hermanos Borges: Norah y Jorge Luis, quizá poniendo a cada uno en su lugar, o quizá dando pistas para conclusiones personales; todo eso es lo que ofrece Domingo Ródenas de Moya, catedrático de literatura española e hispanoamericana en la Universitat Pompeu Fabra, en el volumen que se lee con el interés de una historia narrativa.
Ofrece una estructura muy interesante, en capítulos alternos que proponen mostrar lo que el autor denomina «las dos vidas de Guillermo de Torre». Una hacia adelante, cronológica, muy bien narrada, entusiasta, frente a unos breves capítulos que muestran la voz del momento en una historia otra en que Guillermo de Torre va a la zaga de los Borges: la hermana del escritor y su cuñado.
El objetivo es «reconstruir la aventura intelectual de un ensayista y editor que, en España y Argentina, fue fiel al tiempo convulso que le tocó vivir: el siglo XX, el de la modernidad y la destrucción», como anuncia Ródenas de Moya, y desde luego que lo consigue, como dice también, en esa «secreta filigrana de lo contingente: el orden informulable del azar». Ahí tenemos el título y su explicación.
Guillermo de Torre nació con el siglo XX en Madrid. Con dieciocho años da nombre al ultraísmo literario, autoría de que le despoja Cansinos Assens; a los veinticinco años había ya publicado su Historia de las literaturas de vanguardia, a partir de la que se convierte en un reputado crítico literario por la «perspicacia de su juicio y amplitud de su mirada».
De Madrid a Buenos Aires donde contrae matrimonio con Norah Borges, a quien apoya en su carrera plástica, la época que pasan en Madrid y su retorno a Argentina, donde finalmente brilla como editor de Losada, esta biografía que no podemos decir novelada porque es fidedigna, pero sí narrativa, por su progresión literaria, ofrece un repaso del turbulento mundo literario, con la importancia de las revistas que le dan voz y los personajes que se entrecruzan, en donde las diferencias y comparativas entre Jorge Luis Borges, autor de una prolija obra creativa, y del cuñado Guillermo de Torre, que ve cómo se van abortando tantos proyectos hasta que, por fin, a partir de 1943 se rompe el maleficio. Borges publica entonces Ficciones (Fricciones en algunas referencias) y Torre inicia con La aventura y el orden una producción crítica finalmente copiosa y diversa. Por fin ha encontrado su voz, crítica más que no creativa; resulta admirable el trayecto hasta el punto de su despegue. Con esa reivindicación concluye la narración de Ródenas: «Era una gran historia y era la suya propia. Algún día llegaría el momento».
El orden del azar es la reivindicación y el reconocimiento de Guillermo de Torre. El ingente trabajo ha ocupado a su autor Domingo Ródenas durante doce años, de los que ha dedicado a la redacción los últimos cuatro; este libro tiene una excelencia académica innegable, con el logro del acercamiento llano a la figura del biografiado y a su contexto. El álbum de fotografías al que se accede mediante un código QR completa un trabajo que sitúa de manera muy inteligente las fuentes consultadas, en un certero análisis bibliográfico de aproximación, un índice onomástico utilísimo y unos agradecimientos en los que lamenta no haber llegado a tiempo para coincidir con la gran exposición de reivindicación de la obra de Norah Borges que el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires le dedicó; nunca es tarde cuando la dicha es tanta, aún a pesar de que el autor concluya dejando una puerta abierta a posibles y futuras nuevas aproximaciones.