www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EN LA FRONTERA

Lágrimas de esperanza

sábado 30 de diciembre de 2023, 18:25h
Actualizado el: 30/12/2023 18:36h

Este domingo celebramos la Festividad de la Sagrada Familia y san Lucas en su Evangelio nos cuenta la presentación de Jesús en el templo, por parte de sus padres, José y María, y lo que quiero contar hoy, cuando estamos desgranando las últimas horas de este 2023, es verdad, porque lo he vivido un día de esta semana en la que los Santos Inocentes nos han hecho volver la mirada hacia Tierra Santa, donde miles de niños han muerto y a Roma, cuando el Papa nos ha vuelto a recordar el pasado día de Navidad ,los bárbaros conflictos bélicos.

Pues bien, un día de esta semana, paseaba yo indeciso de entrar en la Iglesia de mi barrio, sobre todo para dar gracias a Dios por todo lo bueno y lo malo que me ha sucedido este año, cuando vi entrar en el templo a una persona que no conocía, pero que tenía la cara muy crispada. Una persona de mediana edad que nada más entrar se arrodilló y tapó su cara con las manos y comenzó a llorar. Era un llanto desconsolado, creía yo, acompañado con un Padrenuestro que el hombre rezaba pausadamente. Mientras en el altar, el párroco oficiaba la Eucaristía de la tarde y yo casi no podía atender ni seguir la Misa, porque mi atención estaba centrada en la persona que seguía y seguía llorando y al mismo tiempo rezando.

Cuando llegó el momento de la Comunión, él se levantó y caminó hasta el Altar para recibir al cuerpo de Cristo y entonces el sacerdote le acercó la Sagrada Forma, él negó con la cabeza y al oído le dijo algo. Mi sorpresa fue grande cuando el cura le impartió la bendición. El hombre con lágrimas en los ojos agradeció el gesto con una inclinación de cabeza y volvió a su lugar, donde ya mucho más calmado estuvo hasta el final de la celebración.

La curiosidad propia del periodista hizo que a la salida abordase al hombre y le preguntase por todo lo que había visto y si necesitaba algo. Él no se molestó en absoluto por mi falta, sí mi falta de educación, y me respondió:

-“Hoy gracias al Papa estoy en paz. Soy católico, pero divorciado y desde que me separé nunca me había atrevido a entrar en una Iglesia. Ahora gracias a FRANCISCO, he podido recibir la bendición de un sacerdote, precisamente en esta Navidad cuando más he necesitado esta paz que nos ha ofrecido el Pontífice. Es un paso en este complicado camino que vivimos los que no queremos vivir en pecado, pero que casi todos nos consideran pecadores. Por eso lloraba en la Iglesia. Era una mezcla de alegría y tristeza, como les puede suceder a los homosexuales que arrastran tras de sí un sello inexplicable”.

Yo, por mi parte, di un abrazo a esta persona que me fue devuelto con fuerza. Una fuerza que yo sentí y me traspasó con alegría, porque había visto llorar a un hombre con lágrimas de esperanza. Una esperanza que ha comenzado a escribir FRANCISCO.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (7)    No(0)

+
0 comentarios