Los principales periódicos impresos y digitales de Europa y América han calificado...
Los principales periódicos impresos y digitales de Europa y América han calificado el esperpento de Puigdemont como “ridículo indescriptible” para España. La permisividad del Gobierno español, cuando no la abierta complicidad, ha contribuido a deteriorar la imagen de la nación, sumida en el bochorno profundo y el hazmerreír general. Pedro Sánchez ha conducido a nuestro país al más bajo escalón de descrédito que se recuerda en los últimos cincuenta años. Imposible encontrar atenuantes o justificaciones. El ridículo ha alcanzado cotas insuperables.
El gran diario británico Daily Mail ha explicado políticamente la situación de forma certera: “La detención de Puigdemont podía desestabilizar la frágil coalición que gobierna España, que depende de los votos de Junts para aprobar las leyes”.
Nunca el plato de lentejas de siete votos en el Congreso de los Diputados, de siete votos, por cierto, de centroderecha, han costado tanto. Pedro Sánchez ha pagado y está dispuesto a pagar por ellos lo que el prófugo golpista Carlos Puigdemont le exija, permaneciendo impávido ante el bochorno del esperpento. En The Times londinense se lee: “… el ridículo de la fuga de Puigdemont se ha producido ante 300 policías”.
Y la que se avecina para el otoño próximo, si Pedro Sánchez no pone los pies sobre la realidad y convoca elecciones generales. Los siete escaños de Junts en el Congreso de los Diputados se han encarecido. Pedro Sánchez los compró a cambio de una ley de Amnistía que permitiera a Puigdemont regresar en triunfo a Cataluña para convertirse después en presidente de la Generalidad. A pesar de las maniobras monclovitas, los jueces y los votantes catalanes impidieron que esto sucediera. Y el prófugo golpista se dispone a cobrar ahora precios astronómicos por sumar sus siete votos a los proyectos de ley sanchistas. Los Presupuestos Generales del Estado están en el aire.