El pasado jueves los españoles volvimos a vivir una de las mayores vergüenzas nacionales de los últimos años con la “no detención” de Puigdemont en Barcelona. Un hecho que nos ha vuelto a colocar en las portadas de los más prestigiosos medios de comunicación internacionales con informaciones que van más allá de la ironía y se acercan a la broma, colocando a los policías españoles en el centro de la “payasada”.
Titulamos este artículo recordando a Berlanga, porque parece que ayer volvió a las calles de la Ciudad Condal para rodar escenas para hacer un “remake” de alguna de ellas como “Todos a la cárcel” o la saga de “Escopeta Nacional”, y con un Puigdemont que corre, habla y escapa en una interpretación que muy bien podría haber hecho nuestro añorado “Saza”.
Mientras, Sánchez, que desde este jueves es menos Presidente, callado y frotándose las manos porque le ha salido muy bien, estoy seguro de ello, el pacto hecho con Junts para que Illa fuese votado como Presidente de la Generalitat, y seguir asegurándose los 7 votos que le mantienen al frente de este desgraciado Gobierno, con Ministros de Justicia e Interior que en un país serio tendrían que haber dimitido y con todos los demás más muditos que el de Blancanieves.
Berlanga y su inseparable Azcona hubieran filmado el esperpento y nos hubieran colocado a las fuerzas de orden público en un lugar más digno que el que han decidido Bolaños y Marlaska, que hubieran sido interpretados por José Luís López Vázquez y Luís Ciges, mientras que Luís Escobar, habría muy bien el papel de Sánchez, coleccionando pactos que el Presidente guarda en frascos en su despacho, como el marqués lo hacía con pelos púbicos.
Qué vergüenza, queridos lectores. Una vergüenza nacional ya que Sánchez se pasa por el arco del triunfo las disposiciones judiciales, como el “Puchi” hizo el jueves lo propio desde un arco del triunfo catalán.
Por eso, creo que no nos merecemos, por lo menos yo, un Presidente del Gobierno como éste que se ríe de todos nosotros mientras disfruta de sus vacaciones ¿merecidas? y hace callar a todos sus ministros, cuando se les pregunta por el vergonzoso hecho y deja a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado al píe de los caballos.
Por otro lado no he visto a los partidos de la oposición, a todos, con una crítica más severa y más pareciera que las vacaciones son para todos y mejor no molestar mucho, no sea que el día de mañana alguno de ellos necesite pactos con alguno de los fugados.
Ahora solo espero que sepamos como Puigdemont se fue y estoy seguro que su fuga puede ser muy parecida a la de la película “Todos a la cárcel”. Vuelve Berlanga, por favor, y haznos reír un poco, aunque los que sucedió el jueves nos haga llorar de vergüenza.