La humanidad es responsable del cambio climático, ya que desde la Revolución Industrial la actividad humana viene acumulando enormes cantidades de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero en nuestra atmosfera. El clima está cambiando como consecuencia de las actividades humanas, fundamentalmente por la combustión de fósiles (carbón, petróleo y gas) y la deforestación. Las evidencias actuales son concluyentes, nuestra Tierra se está calentando y las crecientes amenazas son múltiples y bien claras.
El cambio climático es un problema global, porque los gases de efecto invernadero se mezclan en la atmósfera y tienen el mismo impacto, no importa dónde se emitan. El crecimiento económico de la centuria pasada fue el mayor de toda la historia: El progreso económico es indispensable, pero debemos reconocer que el medio ambiente y la biodiversidad deben ser preservados. Enfrentamos un desafío planetario, ya que las condiciones ambientales se han deteriorado y seguirán empeorando si continúan las tendencias actuales
La Tierra ya ha experimentado un calentamiento en los últimos años y se prevé un calentamiento adicional en los próximos si no se aplican enérgicas medidas acordadas en el nivel internacional. Los resultados serán precipitaciones más variables y una mayor incidencia de fenómenos meteorológicos extremos. Las evidencias científicas sobre el calentamiento terrestre y sus efectos adversos se han incrementado en los últimos años
La evolución de estas emanaciones altamente contaminantes de la atmósfera, causado por los combustibles fósiles y la deforestación indican que desde la Revolución Industrial la concentración de CO2 acumulada en la atmósfera creció 51 por ciento. Debido al ritmo de aumento de las emisiones de Co2 cruzaríamos la barrera crítica de C02 acumulado en apenas 8 años; tener en cuenta que estos gases acumulados que rodean la Tierra permanecerán por siglos y que, ahora emitimos 7 veces más CO2 que en 1950
Aún es posible evitar los peores efectos previsibles del cambio climático si es que se actua con decisión a escala internacional. Como hemos avanzado poco, aún queda mucho por hacer, pero hay aquí una gran tentación para el comportamiento “oportunista” que transfiera todos los costos a las próximas generaciones- La mejor manera de enfrentar la grave amenaza del cambio climático es avanzar por el sendero de iniciativas que sean amigables con nuestra Casa Común. Por esto es importante que se logre un consenso efectivo en esta próxima COP-29 que convoca Naciones Unidas en este mes de noviembre a alrededor de 200 naciones en la ciudad de Bakú, capital de Azerbaiyán
La preservación de nuestro planeta es un bien público global. Por eso, los organismos internacionales deben cumplir eficazmente su mandato en esta cuestión, que hace al futuro de la vida humana en la Tierra.