El nacimiento de una Dirección de Centros de Acogida de Emergencia y Derivación podría ser una metamorfosis de la Dirección General de Campos y Colonias de Trabajo Correccional, esto es, del GULAG soviético, que pervivió treinta años, de Stalin a Kruchev, con las ilusiones crueles de camaradas biliosos. Es el caso que tal Dirección aún invisible y administrativamente opaca no sólo ya ha entrado en contacto con el dueño del aeropuerto de Ciudad Real, Rafael Gómez Arribas, quien tenía previsto entrevistarse con la belleza latina de Delcy Rodríguez, satrapisa madurista, en Madrid, para gestionar el aeropuerto de Isla Margarita – no sabemos si para reconvertirlo en otra Colonia de Trabajo Correccional -, sino que también a sus instancias ha hecho que dicha empresa aeroportuaria de Ciudad Real levante un perímetro con vallas de hasta tres metros de altura alrededor de los límites del territorio de dicho aeropuerto, sin duda para que el viento no se lleve en volandas los bonitos cardos borriqueros que parecen poblar un Aeropuerto que, básicamente hoy es un escenario de películas almodovarianas y de Netflix, y que con cierta asiduidad aterrizan millonarios gringos y británicos, antes también rusos, para cazar perdices y otra fauna ilustre y protegida de la región que gobierna el sufriente soslayado presidente Don Emiliano García-Page, quien reconoce paladinamente que sería toda una “barbaridad” convertir este in-usado aeropuerto, monumento de la historia casi gansteril – financieramente hablando -de este país, construido a base de escándalos sabrosos, en una especie de campo de concentración de inmigrantes ilegales, de turbamulta africana sin derechos de dignidad, tal como certeramente señala el alcalde de Ciudad Real, Paco Cañizares. La esbelta torre de control acabaría siendo torre de vigilancia con guardia o rabdomante con potentes prismáticos para la noche. También llama la atención que el que quería ser socio de la belleza latinísima de Delcy Rodríguez, y que puede ser hoy el dueño-comisario del primer Centro de GULAG sanchista, no esté al corriente de sus obligaciones tributarias, debiendo a Hacienda – Hacienda ya somos menos – 12´1 millones de euros.Puntillosa e inmaculada ética pública la que usa la Administración a la hora de contratar a los empresarios que lleven a la realidad las pesadillas terroríficas de los grandes/megáloi gobernantes.Aunque, pensándolo mejor, esa decisión está llena de inteligencia por coherencia moral. Mientras, la pamplonica Elma Saiz Delgado - ¡qué bien se comía en la casa Otano! -, Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, aquí no entra la inspección sobre cigüeñas, golondrinas y garzas, tranquiliza al personal y a los culipardossosteniendo que la cosa ésta de concentrar a los africanos que entren ilegalmente en España, esto es, como en guerra de conquista, a algo más de quince kilómetros de Ciudad Real y a treinta de Puertollano, está sólo en los preliminares y no es plan que nos pongamos ya histéricos y opositores, como si uno no tuviera el derecho a aterrorizarse preventivamente del horror venidero ( horrorisventuri por la ataxia cívica y urbana que nos amenaza ) por no ser mañana mismo. Siempre la astuta procrastinación de la larrista Administración española. No he conocido a ninguna pamplonica mala – recuerdo ahora con cariño a aquellas adorables alumnas de La Chantrea, personificación de la bondad -, pero lo cierto es que la empresa susodicha demanda ya con urgencia a los servicios de la Diputación Provincial, presidida por Miguel Ángel Valverde, grandes contenedores, y las vallas del campo están listas - ¿para no salir o para no entrar? – festoneando los hangares-pabellones-galerías penitenciarias (¿?), y la jerarca navarrica pasa del Alcalde, del Presidente de la Diputación y hasta del aguerrido Page. Y es que hay que actuar con pavorosa inteligencia para impedir disipar el miedo que guarda la viña, aunque también es verdad lo que pensará la ministra, que donde hay ignorancia también hay felicidad. La empresa pide hoy guardias de seguridad a empresas de seguridad, y mañana los culipardos pedirán más policías municipales, custodios de nuestros hogares. La revolución sanchista, apartado de la agenda globalista, se establece a plazos, y dado que no podemos cambiar de país, cambiemos de tema.Mire usted, no existe la delincuencia congénita, racial. Y son racistas irremediables los que en eso creen. Ya vale de asustarse por unas pobres multitudes hambrientas, tan hijas de Dios como cualquiera, y merecedoras de la misma dignidad que cualquier otra clase de personas. Tiene usted toda la razón, señora. Lo que pasa es que nos duele más ser mordidos por un cordero que por un lobo. Guerra eterna entre el altruismo colegal y el egoísmo. Los políticos sólo dicen la verdad cuando hablan en broma. Hacinamiento de tres mil inmigrantes africanos en un campo alejado de cualquier parte, con dos aldeas sin bar. ¿Eso qué es? ¿Un cuartel de la legión extranjera?¿Un monasterio trapense? Por su parte Carmen Fúnez, la mirada luminosa y fucilante del PP, glaukôpis homérica, oblata de la libertad y de la causa España, reclama una vida digna para los inmigrantes, y sostiene que no se conseguirá su integración social en la nación si los amontonamos en un sitio lejos de cualquier lugar habitado. Pero seguro que para algunos magistrados del Tribunal Supremo, defendiendo a sus patronos, podrán decir que eso del derecho a la dignidad de todos los hombres, sin distinción de raza, clase, sexo, ideología, origen, nacionalidad, raza, religión o afición futbolera, constituye todo un abuso del derecho, por mucho que lloren una pandilla de maullantesseñotitas católicas. ¿A quién se le ocurre ver los derechos constitucionales como hechos efectivos y no meras intenciones buenas? También es que la gente no tiene acumen. Pero ya Platón nos decía que la transgresión continua de los principios constitucionalesmina sordamente el Estado, al modo que los pequeños gastos inútiles, muchas veces repetidos, concluyen por minar las fortunas. Y Sánchez ya nos tiene con una mano delante y otra detrás. El lógosarchitektos ha de ordenar y construir los espacios sociales. Incluso en OretumGermanorum. Nadie puede quedar excluido de la ciudadanía en sentido universal, de “civismundi”. ¡Cuán aciago es el albergue de los inicuos!, sentenciaba Mahoma.
En fin, he tenido que adaptar la prosa de esta crónica manchega, en honor al tema, a la del gran Alexander Soljenitsin, quien mejor ha relatado, con humor heroico, la vida cotidiana de los “zecos” en los campos del inmenso archipiélago GULAG.