Sucedió hace 70 años y se llamó «La Toussaint rouge», el «Día de Todos los Santos Rojo». Le pusieron ese nombre por los 70 atentados que, entre la noche del 31 de octubre y el 1º de noviembre de 1954, cometió el Frente de Liberación Nacional argelino en distintas regiones del departamento de Argelia. He aquí un primer detalle relevante: Argelia era parte del territorio francés como Bretaña o la Provenza. El FLN desataba, pues, una ofensiva que Francia trataría como un problema de orden público primero y una guerra subversiva después.
De todos los atentados, quizás el más famoso fue el asesinato del caíd Hadj Sadok y de Guy Monnerot, primeras víctimas de lo que después se llamaría, sin más, la Guerra de Argelia (1954-1962). El primero era un notable argelino y el segundo un maestro llegado de Limoges junto con su esposa Jaqueline apenas unas semanas antes. Los tres coincidieron en un autobús en las gargantas de Tighanimine, cerca de la frontera con Túnez. Allí un grupo de hombres asaltó el vehículo e hizo descender a los ocupantes. A Sadok le preguntan si ha leído una proclama que, según dicen, han enviado a su pueblo. El argelino responde que no habla con bandidos. Lo ametrallan allí mismo. A Guy Monnerot y a su esposa también. El maestro morirá y ella vivirá para contárselo a una patrulla militar que llega al cabo de unas horas. Ellos no lo saben, pero la guerra que vendrá durará ocho años, será despiadada y terminará con la independencia de Argelia.
Por supuesto, no todo comenzó aquel día. Desde la toma de Argel el 5 de julio de 1830 -parte de una operación de castigo contra el Dey de Argel, entonces territorio otomano- hasta la visita de Napoleón III al territorio en 1861, hay un proceso de conquista y colonización que genera una resistencia argelina que nunca cesó. El gran líder Abd-El Kader (1808-1883), emir y estudioso de Ibn Arabi, se había rendido en 1847 después de una lucha heroica y desigual, pero el descontento persistía. Cada cierto tiempo estallaban revueltas como la de 1901 y 1916. En 1926 se había creado La Estrella Norteafricana (1926-1937), primer partido independentista argelino. Su líder, Messali Hadj (1898-1974), fundaría otros dos partidos: el Partido del Pueblo Argelino (1937-1946) y el Movimiento por el Triunfo de las Libertades Democráticas (1946). Ferhat Abbas (1899-1985) fundaría la Unión Democrática del Manifiesto Argelino. Son formaciones que gravitan en torno a la personalidad de sus líderes y, a menudo, condicionadas por las lealtades personales y familiares. La mayoría de los argelinos viven en el campo mientras que los europeos y los «pies-noirs» viven en las ciudades. A cada intento de vertebrar una opción política respondía la República con detenciones, ilegalizaciones y encarcelamientos. A los nacionalistas argelinos se oponían los defensores de la Argelia Francesa.
La lucha de los argelinos por Francia en las dos guerras mundiales crea un clima propicio a la reivindicación nacionalista. Los argelinos son buenos para combatir, denuncian sus líderes, pero no para gozar de los mismos derechos que los franceses. El 8 de mayo de 1945, estallan insurrecciones contra el poder colonial en Setif, Guelma y la Pequeña Cabilia. Alemania se ha rendido. La II Guerra Mundial acaba de terminar en Europa. Unos 5 000 argelinos salen a celebrarlo en la ciudad comercial de Setif. Se ven banderas y pancartas nacionalistas. Los reprimen. La violencia se extiende. Matan a unos 90 europeos y «pieds-noirs». Las autoridades francesas despliegan a la Legión Extranjera y a tropas senegalesas y marroquíes. Hay asesinatos y «ejecuciones sumarias». La región no se pacifica por completo hasta el 26 de junio. Aún hoy hay discusión sobre el número de muertos El episodio se convierte pronto en una bandera propagandística del nacionalismo árabe por todas partes. El Informe Tubert, poco posterior a la matanza, da una cifra de 1020 muertos. La radio egipcia, desde El Cairo, eleva el número a los 45 000 argelinos muertos. Hay cierto consenso en torno a los 6 000 muertos que recoge el historiador Robert Aron. Después de Setif, el camino a la guerra de independencia ya estaba trazado. Aquel 1º de noviembre de 1954 los nacionalistas argelinos se pusieron en marcha.
Con ocasión de este 70º aniversario, el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, ha reconocido públicamente que el asesinato de Larbi Ben M'hidi (1923-1957), uno de los fundadores del FLN, fue obra de militares franceses bajo el mando del general Aussaresses (1918-2013). El asunto es delicado porque El Eliseo ha hecho recientemente un nuevo desplante al gobierno argelino: durante su visita oficial a Marruecos, Macron ha afirmado la soberanía marroquí sobre el Sáhara occidental y se ha comprometido a defender en las Naciones Unidas el plan de autonomía marroquí. Es un golpe duro para Argel que este reconocimiento histórico en el marco del 70º aniversario de la guerra puede tratar de compensar.