www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Los toros, Euskadi y Cataluña

domingo 23 de noviembre de 2008, 20:33h
Las noticias sobre el nuevo reglamento en el País Vasco y la admisión a trámite de una iniciativa popular en Cataluña para suprimir las corridas de toros tienen la gravedad que le queramos dar sin desdeñar preocupación, impotencia e indignación.

Seamos claros y crucémonos al pitón contrario, pongámonos en el sitio, atornillando zapatillas: Lo de Cataluña es más nostálgico que pragmático. Tanto para los animalistas como para La Fiesta.

El decantamiento de los hechos, sin ceguera, a día de hoy, nos instala tan sólo en una Barcelona taurina de, a penas, una quincena de espectáculos y que solo es capaz de llenarse dos veces al rebufo de un torero y en base a la llegada puntual de contingentes de tropas aliadas: aficionados y público, provenientes de los más diversos confines.

Es más el prurito de los nazionalista (con z) en ganar la última batalla para ser vencedores de la guerra por exterminar cualquier vestigio de españolidad, y, por el otro lado, la resistencia taurina que se moviliza impulsada por honor, dignidad y coherencia: agonizando de pie, como toro bravo, herido de muerte, “tuneando” la realidad (no hay quórum para hablar de afición extensa en Barcelona) antes que ceder a la intransigencia y la intolerancia del quasi fascismo identitario.

Igual que en el franquismo, pero al revés, curiosa paradoja.

Lo de Euzkadi puede tratarse de una “bilbainada”, la ocurrencia de un “guiputzi”, la “patatada” de un vitoriano o, simplemente, de políticos “asustaniños”, no por lo de la prohibición de entrada a los menores de 16 años si no van acompañados, si no por mucha de la letra pequeña que “desprecia” a los profesionales. Hasta tal punto, tómenlo como una anécdota, pero es un referente de su talante, de no permitir a los apoderados estar en el callejón. Fotógrafos, policías, y políticos con sus “neskas” y “nekanes” todos y todas; vascas y vascos.

Los profesionales ya se han posicionado en postura de fuerza y tienen el apoyo velado de los corporativos taurinos de V.Alegre en Bilbao y la Plaza de Vitoria en la seguridad que se llegará a acuerdos.

Sobre lo de los menores, que tanto ruido ha hecho, además de una memez no merece más que una reflexión de cierre: ¿Por qué no van acompañados a las ikastolas, donde se les tergiversa la historia y se induce al recelo y en alguna medida, pasando por la criba, al odio que engendra las primeras armas de la “kale borroka” y el embrión de algo más?.

Cosas de todos los inviernos. En febrero, en cuanto se huela a toro, y con la verdad del juego de la suerte y la muerte, su actividad será el mejor antídoto ante sus represores.

Por ello, no se entiende que sea el propio sector el que no le de la importancia que tiene a América, una temporada que no es un tránsito si no una continuidad que además le da a la Fiesta rango universal.


Pedro J. Cáceres

Crítico taurino y Periodista

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios