Cada día va quedando más claro que, frente a la pasividad de Alberto Núñez Feijóo, el PSOE sanchista...
Cada día va quedando más claro que, frente a la pasividad de Alberto Núñez Feijóo, el PSOE sanchista atiza a ciertos sectores para dar la sensación de que el pueblo valenciano está contra el presidente popular de la Comunidad Autónoma y contra el Partido Popular. La bronca que recibió Pedro Sánchez en Paiporta y su vergonzosa fuga se presentan como una maniobra de la extrema derecha. El Rey Felipe VI y la Reina Letizia aguantaron el chaparrón y se ganaron la voluntad de las gentes indignadas. De unos pueblos atónitos ante la negligencia de Pedro Sánchez y sus colaboradores sanchistas.
Sonia García informa en ES Diario de la reacción municipal y popular del pueblo de Paiporta contra su alcaldesa socialista Maribel Albalat. Resulta que aparte de la ligereza en Moncloa al no dictar emergencia nacional, aparte de determinados errores de la política autonómica, lo que ocurrió en Paiporta se debe en gran parte a la lenidad de su alcaldesa socialista. Los vecinos, al margen de posiciones ideológicas, afean a Maribel Albalat su incapacidad para gestionar la reacción imprescindible que necesitaba Paiporta con el fin de recuperar la recta dirección de la situación “La alcaldesa no ha hecho nada”, esa es la afirmación habitual de los habitantes del pueblo asolado por la gota fría. Un vecino paiportino, por cierto, ha metido su boca en la llaga y ha reprochado a la alcaldesa que ni siquiera ha sabido administrar los 5 millones de euros otorgados por Amancio Ortega a fondo perdido con insólita generosidad.
A la reacción popular contra la alcaldesa socialista se han unido Compromís y el Partido Popular. También Vox. “Ineficacia y falta de gestión”, “incapacidad y nula transparencia” son los adjetivos más suaves que ha cosechado la alcaldesa, la cual, por cierto, al mejor estilo sanchista, no ha hecho el menor ademán de dimisión. El tiempo, en fin, termina por poner las cosas en su sitio. Resulta que en el epicentro de la dana lo que ha fallado estrepitosamente es la reacción de una alcaldesa socialista que ha demostrado su incapacidad para gestionar con un mínimo decoro el cargo que ostenta. El voto popular, si hubiera hoy elecciones municipales, quebraría a la alcaldesa por todos repudiada. Mucho queda, en fin, por averiguar sobre los responsables de lo sucedido en la Comunidad Valenciana. Está claro que no se salva la Administración nacional, porque Pedro Sánchez no supo reaccionar; que la Administración autonómica está en entredicho y que algunos alcaldes y alcaldesas no dieron la talla. La de Paiporta puede servir como ejemplo y símbolo de la incompetencia de nuestra clase política.