Hace ya 17 años, en los jardines del edificio residencia de la Fundación Ortega-Marañón...
Hace ya 17 años, en los jardines del edificio residencia de la Fundación Ortega-Marañón, en Madrid, se celebró la presentación del diario digital EL IMPARCIAL, con la misma cabecera que preside el periódico desde el siglo XIX, periódico propiedad de la familia de José Ortega y Gasset. La primera inteligencia del siglo XX español dedicó colaboraciones brillantes y muchos esfuerzos al diario liberal que vertebró la vida española durante muchas décadas.
Al acontecimiento acudió el todo Madrid cultural. No faltó nadie. Lo más granado de la vida universitaria, literaria, artística, musical, científica, filosófica estuvo presente en la reaparición de EL IMPARCIAL. Algunos compañeros profesionales celebraron la reaparición, pero le dieron un máximo de dos o tres años de vida, a la vista de lo que había ocurrido con otras publicaciones. Pues bien: diecisiete años después, aquí estamos, con 6.000.000 de visitantes únicos y una influencia creciente, sobre todo, en el mundo universitario.
Dirigido eficazmente por Joaquín Vila, editado con especial rigor por José Varela Ortega, EL IMPARCIAL afronta esperanzado la nueva ruta de la incierta vida española. Personalmente he publicado, en el periódico hasta hoy, 5.240 artículos y creo que la continuidad en la dirección, en la edición y en la colaboración es prueba de la solidez de la publicación que enorgulleció siempre a la familia de José Ortega y Gasset.
Ante este nuevo aniversario sólo cabe agradecer, en primer lugar, a los lectores, después a los profesionales del periodismo y a los empleados diversos que aquí trabajan su atención, su esfuerzo y su éxito. EL IMPARCIAL ha procurado a lo largo de estos 17 años cumplir con la doble función esencial del periodismo: la publicación de noticias contrastadas, administrando el derecho de la ciudadanía a una información veraz; y el ejercicio del contrapoder, es decir, elogiar al poder cuando el poder acierta; criticar al poder cuando el poder se equivoca; y denunciar al poder cuando el poder abusa. Y no solo al poder político, también al poder económico, al poder cultural, al poder universitario, al poder sindical, al poder religioso, al poder deportivo… El propósito de cuantos en esta casa trabajamos, en fin, es dar continuidad a estos primeros 17 años de esfuerzo y compromiso, de auténtico periodismo.