Isabel Díaz Ayuso noqueó a Pedro
Sánchez en las últimas elecciones autonómicas. Logró una holgada mayoría absoluta y mandó al PSOE al gallinero de la Asamblea. Incluso Más Madrid, un partidito desgajado de Sumar, superó a los socialistas. La presidenta de la Comunidad, además, ha mandado al fiscal general del Estado al banquillo del Tribunal Supremo por filtrar, por ahora supuestamente, los correos de los abogados de su novio con Hacienda. La jugada maestra ha supuesto que Álvaro García Ortiz pase a la historia como el primer fiscal en ser imputado y, quizás, sea condenado por revelación de secretos.
Y, por ello, Pedro Sánchez está obsesionado con el éxito de la presidenta madrileña que le manda a la lona cada vez que es golpeada con saña por las huestes de Moncloa. De ahí, el barriobajero e inaudito espectáculo que ha protagonizado el PSOE en su Congreso en Madrid. Tan inaudito que han convertido a Díaz Ayuso en la gran protagonista del Congreso, de la “convención de odiadores”, como lo ha calificado el PP. Y es que, Pedro Sánchez y sus huestes se han comportado como si estuvieran en plena campaña electoral. Desbocados, desquiciados, enloquecidos y llenos de furia contra el PP y, en especial, contra la presidenta de la Comunidad. Una crispación que obedece, sin duda, a las encuestas que auguran las derrotas electorales del PSOE tanto a nivel nacional como regional. Y, por ello, su único objetivo es atacar a su gran rival en un desesperado intento de sacar la cabeza del pozo.
El PSOE ha celebrado sendos Congresos regionales en Valencia y Madrid y en ambos el único mensaje a sus militantes y votantes (o ex votantes) ha sido el sinfín de virulentos insultos contra el PP. Es habitual que los oradores de los Congresos de los partidos dediquen sus pullas a su gran adversario. Pero se supone que, antes o después, deberían proponer a sus seguidores los proyectos que preparan en caso de llegar al Gobierno de turno. No ha sido así.
Como ya es habitual, en Madrid la crispación socialista se ha desbocado hasta el paroxismo, hasta el punto de decorar el escenario del Congreso con imágenes de Isabel Díaz Ayuso rodeada, entre otras muchas, de fotos de manifestaciones de neonazis, del saludo fascista de Elon Musk y de inmigrantes mexicanos encadenados por la policía norteamericana. En el XV Congreso Regional del PSOE-M, Óscar López, el ministro y, a la vez, candidato de los socialistas madrileños, se ha estrenado con un discurso que rezumaba odio contra la presidenta madrileña. Santos Cerdán, el intermediario de Sánchez con el golpista Puigdemont para sus siniestros enjuagues, ha tildado a la presidenta madrileña de ser “la faraona de la ultraderecha”. Y así todos los oradores que han completado el programa de esa “convención de odiadores”.
“Ladran, luego cabalgamos”, debería decir Isabel Díaz Ayuso después de convertirse en la gran estrella del Congreso socialista. Pues resulta evidente, que la presidenta de la Comunidad ha vuelto a noquear al presidente del Gobierno.