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TRIBUNA

Dalmacio Negro: un pensador en tiempos nihilistas

martes 18 de marzo de 2025, 20:32h

Continuando con la anterior exposición de algunos de los rasgos del pensamiento de Dalmacio Negro, es preciso hacer otras consideraciones:

1. Si acumuló una amplísima sabiduría –en el sentido pleno de la illuminatio especifica-se debió al deseo de aproximarse a la verdad y alejarse de un pensamiento artificialista. Sin aceptar las bases del historicismo, era consciente de la falta de una historificación de la filosofía política y de la ciencia política, más allá de que sirviera para utilizar el pasado como una erudición vacía –la cultureta de la educación de los programas didáctico-festivos-, en el sentido de que el hombre está en la historia, no que sea solo historia. Como historiador de las ideas políticas acertó en la elección de unos cuantos autores cuyas aportaciones le servirían para determinar mejor el pasado y proporcionar mayor comprensión al presente. Las ideas y, en general, los contenidos de su abundante producción intelectual, permitirán al estudioso comprender los rasgos principales de la época, en buena parte desentrañando las condiciones políticas, sociales y culturales de su tiempo. Todos sus estudios poseen un sentido didáctico, teniendo el propósito de que la inteligencia, la reflexión y el conocimiento se encaucen adecuadamente en el aprendiz y se aviven en el estudioso, alejándolos de la banal cultura de masas creadas por las ideologías que consigue que predomine la estupidez y la desesperanza nihilista.

2. Diagnosticaba el presente convencido de la raíz histórica de las formas políticas, sin los cuales no se entenderían los fundamentos de la actividad política, ni clasificar la importancia de las ideas, los ideales, los intereses en juego, el influjo de los actores en el proceso histórico, etc. Entendió que era preciso buscar el ser y las causas de los hombres y de las cosas, sin supeditar el saber y la verdad a la imaginación del sujeto, ni admitir las ambigüedades que suelen ensombrecer la realidad.

3. En síntesis, la obra dalmaciana presenta dos tipos de conocimiento: el que en mayor medida expone en sus aportaciones, donde resaltará la parte sobresaliente de la actividad humana, en sus diversos perfiles y conexiones creando unas realidades, no siempre perceptibles; y el conocimiento verdadero, el inmutable, el trascendente, el imprescindible para una comprensión universal sub specie aeternitatis vel necessitatis.

4. Defenderá la necesidad de rescatar la naturaleza humana –de cuya concepción dependerá la política- adaptada al contexto histórico, a fin de salvar al hombre de la enajenación ideológica que le ha hecho perder el sentido de lo que subyace a la ciencia, a la razón –sin conformarse con el cartesiano claire et distincte- y a la vida del espíritu, posibilitando la recuperación de una superior consciencia de la existencia. Su obra se ha convertido en un asidero seguro para el que busque entender las causas por las que se han configurado y materializado regularmente los principios y postulados éticos y morales, con las lógicas desviaciones provocadas por los diferentes elementos que inciden en la vida humana.

5. Ajeno al cientificismo –“una gnosis basada en una mezcla de filosofía y ciencia”-, Dalmacio Negro descubrirá los ejes principales por los cuales discurre el pensamiento, demostrando que hay una naturaleza humana que se canaliza en la historia con la razón, los sentimientos y las acciones ilógicas, rechazando que el espíritu humano sea únicamente cultura y que según las bioideologías. antirracionales y opuestas a la realidad, deberá desaparecer para dar paso al hombre nuevo. Estuvo muy lejos de las servidumbres del sistema que imponía estar sometido a las tinieblas ideológicas y al discurrir imaginario del deseo. Estimaba que la solución para salir de las espectrales ideologías –producto de un “pensamiento que no piensa al estar poseído por la utilidad” (D. Negro) sería recuperar la conciencia de la libertad y de la realidad ambas deformadas por las fantasías, los intereses espurios y el voluntarismo más subjetivo. Cualquier lector de los escritos dalmacianos encontrará el medio óptimo para escapar de las simples y destructivas ideologías, que están degradando la civilización y la ponen en el camino de su desaparición. Destacará que las dominantes bioideologías lo que pretenden es destruir al ser humano, tras su aparente defensa del sexo, género, etc.

6. La objetividad de los estudios dalmacianos quedará marcada por la relación de la ética con la verdad, alejado de cualquier formalismo huero, del relativismo pluralista, o de una ética cultural siempre adaptable a las circunstancias, especialmente al uso alternativo que la quiera dar el poder. Su inteligencia política, mezcla de una provechosa erudición y capacidad para comprender la realidad, apenas encontrará el apoyo suficiente de quienes se dedican a estudiar el acto cognoscendi para enfrentarse a la falsedad y la carencia de recursos del intelectualismo, que, al basarse en abstracciones que componen parte del discurrir imaginario del deseo, justifican las mayores aberraciones y el ejercicio del poder más tiránico. Con el tan poco favorable periodo para llegar a una vida plena de inteligencia y profundos sentimientos, la obra de Dalmacio Negro forma parte de un pensamiento sobre el que se ciernen las limitaciones propias de aquellos cuyo objetivo será mantener a las personas no solo en las sombras proyectadas en la caverna social e institucional, sino que pretenden que se enajenen completamente de sí mismos.

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