El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lanzó este miércoles un alegato en favor del libre comercio en la jornada en la que entran en vigor los aranceles impuestos por Estados Unidos y que han provocado una guerra comercial ante la que aseguró que todos pierden y, sobre todo, los trabajadores y la clase media.
Sánchez hizo esta defensa del libre comercio al inicio de la reunión que mantuvo con su homólogo de Vietnam, Pham Minh Chinh, y con la que abrió la agenda de su visita oficial al país asiático, la primera que realiza un jefe del Ejecutivo español. Tras ser recibido con honores en la Oficina del Gobierno vietnamita, ambos se reunieron junto a sus respectivas delegaciones.
"Somos, además, firmes defensores del libre comercio para lograr el desarrollo y la prosperidad de nuestros pueblos", subrayó antes de advertir: "A nadie le interesa una guerra comercial. Nadie gana con las guerras comerciales".
Y en esa línea, prosiguió: "todos perdemos, y sobre todo quien pierde son los trabajadores y la clase media de nuestras sociedades".
Sánchez hizo esa cerrada defensa del libre comercio y en contra de la guerra comercial el día en que entran en vigor los aranceles impulsados por el presidente estadounidense, Donald Trump, que en el caso de Vietnam es uno de los más altos, el 46 %, y para España es del 20 %, como para el resto de países de la Unión Europea.
El gravamen a las importaciones de China, país que Sánchez visitará después de Vietnam y donde se entrevistará con su presidente, Xi Jinping, se ha elevado a un 104 %.
Sánchez subrayó que las economías de España y de Vietnam se encuentran entre las más dinámicas del mundo y los dos países deben aprovechar esta coyuntura. Tras recordar que su visita es la primera de carácter oficial de un presidente del Gobierno español a Vietnam, recalcó que es una demostración del deseo de reforzar las relaciones y la cooperación entre ambos países.
Relación estratégica integral
Sánchez, y el primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, presidieron este miércoles la firma de una serie de acuerdos bilaterales para avanzar hacia una relación estratégica integral que ambos prevén sellar próximamente.
La firma de estos cinco acuerdos tuvo lugar en la Oficina del Gobierno vietnamita. Uno de ellos fija contactos regulares para abordar la cooperación en diversos ámbitos, otro versa sobre seguridad alimentaria, sanidad animal y vegetal y pesca, y un tercero enmarca la colaboración entre las escuelas diplomáticas respectivas.
Asimismo se firmó un acuerdo en el ámbito de la educación, la cultura y el deporte, y un protocolo financiero que permitirá respaldar las inversiones españolas en sectores de especial interés en Vietnam, como los transportes, las infraestructuras, la energía y el agua, mediante créditos por importe de 305 millones de euros.
La búsqueda de oportunidades para empresas españolas es precisamente uno de los principales objetivos del viaje de Sánchez a Vietnam, así como intentar reducir el gran desequilibrio en contra de España que tiene la balanza comercial entre ambos países.
Ese aspecto económico de su visita tendrá continuación este jueves en Ho Chi Minh, considerada la capital económica de Vietnam y donde presidirá un foro empresarial bilateral.
Los acuerdos firmados en Hanói suponen un paso más hacia la asociación estratégica por la que apostaron los dos jefes de Gobierno y que esperan que se convierta en realidad próximamente tras el impulso que creen que se da con la visita de Sánchez, la primera a Vietnam de un presidente del Gobierno español.
Pham Minh Chinh pidió apoyo a España para ratificar el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, y destacó la colaboración bilateral que va a haber en materia de defensa y ciberseguridad, semiconductores e inteligencia artificial.
Además, elogió a la economía española como una de las más dinámicas del mundo y aseguró que su experiencia va a servir para el desarrollo de Vietnam.
Sánchez devolvió los elogios afirmando que el país asiático se ha convertido en una potencia en el continente y tiene un protagonismo creciente, e insistió en que España quiere aumentar su presencia en Vietnam y, especialmente, en sectores como las infraestructuras ferroviarias.
Tras la reunión con el primer ministro, Sánchez mantuvo sendos encuentros con el presidente del país, el general Luong Cuong; el secretario general del Partido Comunista y máximo líder vietnamita, To Lam; y el presidente de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man.