El Rey Felipe VI ha presidido la XVIII edición del "Premio Europeo Carlos V", otorgado a Josep Borrell Fontelles, vicepresidente de la Comisión Europea y alto representante para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión (2019-2024) y presidente del Parlamento Europeo (2004-2007), por “su trayectoria, actividad, ferviente defensa de la paz, la democracia y los valores europeos, y su contribución a la integración europea e impulso al desarrollo de la acción exterior de la Unión Europea en diversos campos, contribuyendo a fortalecer el papel y liderazgo de la Unión Europea en el mundo en momentos especialmente delicados, y enfrentándose de manera incansable a las múltiples crisis exteriores que han puesto o ponen en serio riesgo a la Unión Europea”.
El político y diplomático ha asegurado que la Unión Europea es un proyecto de paz y debe seguir siéndolo aunque tiene que hacer frente a los "choques" que llegan de fuera, de Vladimir Putin y Donald Trump, a los que considera, un "déspota" y un "maestro del caos", respectivamente.
En su discurso al recibir de manos del rey el Premio Europeo Carlos V ha recalcado que "Europa es mas que nunca la tierra de la libertad" y ha advertido: "la supervivencia geopolítica de Europa requiere que seamos capaces de asumir nuestra propia defensa".
Porque Europa no sobrevivirá si sigue siendo un "archipiélago" de diferentes políticas, ha indicado el exjefe de la diplomacia europea, que ha explicado cómo con la vuelta de la guerra a sus fronteras y la de Trump a la Casa Blanca, la actualidad "ya no se define por paz, democracia, apertura comercial y liberalismo, sino por conflicto, populismo y proteccionismo".
Una situación ante la que hay que pasar de un pacifismo estructural a un rearme sólido a escala europea, ha defendido Borrell, que ha insistido en que en la actualidad la Historia la escriben fuerzas representadas por Trump, Putin y Xinping.
Asistimos al fin del orden que conocíamos y que está siendo demolido por el presidente ruso, al que Borrell ha considerado un "déspota", y al norteamericano, a quien ha calificado de "maestro del caos".
El Rey ha destacado este viernes en su discurso que en un mundo marcado por la polarización, el mensaje que lanzó el Papa León XIV tras ser elegido "es una llamada urgente a superar la confrontación y a abrir caminos hacia el entendimiento mutuo".
Felipe VI ha hecho referencia al nuevo Papa al inicio de su discurso tras entregar el Premio Europeo Carlos V en el Monasterio de Yuste a Josep Borrell, exvicepresidente de la Comisión Europea, ex alto representante de la política exterior y de seguridad de la UE y expresidente del Parlamento Europeo.
El Rey ha subrayado el "hecho histórico" que ha atraído la atención mundial como ha sido la elección en del nuevo obispo de Roma, León XIV, que ha considerado "muy significativo", entre otras consideraciones, no solo por tratarse del primer Papa nacido en EE.UU., sino también por su fuerte vínculo con Iberoamérica.
El nuevo pontífice -ha indicado el monarca- ha expresado su deseo de una Iglesia que construya puentes, que fomente el diálogo y que, sea siempre portadora de paz".
"En un mundo marcado por la polarización, su mensaje es una llamada urgente a superar la confrontación y a abrir caminos hacia el entendimiento mutuo. Que su pontificado sea, por tanto, una verdadera fuente de esperanza para la humanidad", ha señalado Felipe VI.
El nuevo Papa, el estadounidense, pero también con nacionalidad peruana, Robert Prevost, pronunció un largo discurso desde el balcón de la basílica de San Pedro tras haber sido presentado al mundo en la que llamó a la paz y a una Iglesia abierta a todos, sobre todo a los que sufren.