www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Una generación hace pompas de jabón; la siguiente las rompe

martes 15 de julio de 2025, 20:08h

Haceos miel y papaos han moscas, decía el refrán. El mundo parece un parque de animales en el que se olvidó separar los lobos de los corderos. Dulce bellum inexpertis, dulce es la guerra para quienes no la han vivido. Los espartanos no preguntaban cuántos eran los enemigos, sino dónde estaban, pues ellos buscan las escaramuzas como fuente de adrenalina. Y a por ellos. Los peor dotados guerrean para adquirir un pedazo de tierra donde ser prematuramente enterrados, pero sus epitafios están vacíos de humanidad, son meros cenotafios.

Al no poder conseguir que sea forzoso obedecer a la justicia, se ha hecho que sea justo obedecer a la fuerza, escribió Pascal. Ciertamente, todos los vicios, si están de moda, pasan por virtudes; al comienzo fueron vicios hoy son costumbres. Desde esa perspectiva, el sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.

También las dictaduras interiores son el sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio. Quien domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso. La guerra es nefanda, porque hace más hombres malos que los que mata. Cuando los elefantes se pelean es la hierba la que sufre. No hay árbol que el viento no haya sacudido.

Las voluntades débiles se traducen en discursos; las fuertes, en actos. Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto.

Basta un instante para hacer un héroe, y una vida entera para hacer un ser humano. Los votantes no se sienten generalmente responsables de los fracasos del gobierno que han votado, pero quien cava un agujero para su prójimo puede caer en él. No en vano la victoria tiene muchas madres y la derrota es huérfana.

Quien tonto va a la guerra tonto viene de ella. Si el género humano no pone fin a la guerra, será la guerra quien antes o después ponga fin al género humano. Quien no pueda mandarse a sí mismo debe obedecer Cuánta razón asistía a Gandhi al afirmar que correrán ríos de sangre antes de que conquistemos nuestra libertad, pero esa sangre deberá ser nuestra. Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos. Todo lo que es necesario para el triunfo del mal es lisa y llanamente que los hombres de bien no hagan nada.

En cada paso que damos en la vida pisamos cien senderos distintos. La libertad sin virtud ni sabiduría es el mayor de los males. Llegar a tiempo a las citas con la justicia y la paz en las cosas dignas es deber de caballeros, cortesía de reyes, obligación de cortesanos, hábito de gente de valer, costumbre de personas bien educadas. Los pequeños actos que se ejecutan son mejores que todos aquellos grandes que se planean. Los procrastinadores que se hacen esperar en sus citas con la decencia revelan debilidad de carácter, pésima educación y un desprecio absoluto hacia sus semejantes. Si sabemos lo que tenemos que hacer y no lo hacemos, entonces estamos peor que antes. El silencio ante la perversidad es la peor mentira. Para un mundo nuevo es necesario hacer de la vida un sueño y del sueño una realidad. La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien. Hay mucho que saber, es poco el vivir, y no se vive si no se sabe. Sin noticias, mundo a oscuras.

Sin ninguna duda, la barbarie es cosa de todos, de nuestro patrimonio genético y del cultural, pero deberíamos intentar darle un giro copernicano. La mejor parte de la humanidad albergó, potenció y resembró la esperanza en la capacidad humana para superarse a sí misma en el terreno de la cooperación. Por lo mismo, nunca perdió ella contacto con el suelo para no perder una idea aproximada de su real y verdadera estatura. Con su sencilla claridad, la cual es el ornamento de los pensamientos profundos, Pío Baroja se definió a sí mismo como “un fauno reumático que ha leído un poco a Kant”. Esa es buena estatura. Pensar en el trabajo más difícil que existe quizá sea ésta la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen. Los antibarojianos creen sin embargo que lo importante no es saber, sino tener el número del que sabe.

No pocos pusilánimes se conforman con creer que quien nace para ser ahorcado nunca morirá ahogado. Del mismo modo, demasiadas proclamas en favor de la paz son argumentos de guerra con juicios sumarísimos. Nos damos demasiado bombo; cuando queramos ceder la palabra a los adversarios deberíamos tratar de callar nosotros los primeros. Mejor es callar y que sospechen de nuestra poca sabiduría que hablar y eliminar cualquier duda sobre ello. El que calla no siempre otorga, a veces simplemente no quiere discutir con idiotas animalizados por sus esvásticas. Ellos nunca pertenecerían a un club que admitiera como socio a alguien como yo. Algunos, por la virtud ideípara de nuestro extravagante y poco práctico oficio de pensar, o por su culpa, sentimos la necesidad de cambiar de marcha, pues mala es la dialéctica de los puños y de las pistolas. No, señoritos, nada de esa dialéctica.

Cuando estamos muertos nos comen los gusanos, cuando estamos vivos nos comen las preocupaciones. Solemos decir que no estuvo en nuestras manos la elección de nuestros padres, pero depende de nuestra voluntad nacer a nosotros mismos. Un pueblo que carece del celoso orgullo de sus grandes hombres es un pueblo enfermo de la peor enfermedad colectiva, que es el resentimiento.

Los diplomáticos son personas a las que no les gusta decir lo que piensan. Cuando un diplomático dice sí, quiere decir quizá, quiere decir no, y cuando dice no, no es diplomático. He aprendido el arte de engañar a los diplomáticos, les digo la verdad y nunca me creen. Por su parte, en líneas generales a los políticos no les place pensar lo que dicen. Inscribe los agravios en el polvo, pero las palabras de bien se inscriben en el mármol, no en la barra de hielo para los cubatas. Pero un buen diplomático dará la vida para que el otro hable sin razonar sobre las ruinas y la tierra quemada.

Pedir perdón es de inteligentes, perdonar es de nobles y perdonarse es de sabios. Ojalá seamos inteligentes, nobles y sabios. Ninguna encina se derrumba al primer hachazo, una gotera quiebra la peña más dura. La señal de que un alma está limpia de resentimiento es admirar a aquellas gentes de quienes nos separan un matiz o un abismo. No llenemos, pues, nuestras vidas de años, llenémoslas de vida.

Cuanto mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros. El distraído tropezó con la piedra, el violento la utilizó como proyectil, el emprendedor construyó con ella la casa. El campesino cansado la utilizó como asiento. Para los niños fue un juguete. En todos los casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el ser humano. No existe piedra en tu camino que no podamos aprovechar para crecer, pero no se odia mientras se menosprecia. Si, como dijera Nietzsche, sólo se odia más a un igual o un superior, entonces Nietzsche fue un hombre vulgar que se sentó a la puerta de su casa para ver pasar por delante de ella el cadáver de su enemigo. Jamás se penetra por la fuerza en un corazón.

De todas las ruinas del mundo, la ruina antropológica es, sin duda alguna, la más triste.

Según don Miguel de Cervantes, para la persona vulgar es bueno mandar, aunque sea a un hato de ganado, pero el tirano muere y su reino termina, mientras que el mártir muere y su reino comienza.

Llamo rumiantes a los seres que se pasan rumiando la miseria humana preocupados tan sólo por no caer en tal o cual abismo y con el falso consuelo de que quien nace para ser ahorcado nunca morirá ahogado. El paraíso lo prefiero por el clima, el infierno lo detesto por la mala compañía. Una de las desdichas de los países consiste en que el interés individual ignora el interés colectivo.

Nos hace, en fin, mucha falta la memoria de san Pascual Bailón, es decir, marcarnos un chotis sobre un ladrillo en la Verbena de la Paloma sin pisarnos los callos. Viva san Pascual Bailón, y abajo la guerra.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)

+
0 comentarios