En un gesto inaudito en la política español y ejemplar, la diputada del PP Noelia Núñez ha dimitido de todos sus cargos tras admitir que había inflado su currículum y reconocer que no había acabado ninguno de los tres grados universitarios. Desde que se conoció esta irregularidad, el PSOE se lanzó a la yugular de la diputada exigiendo su dimisión. Y como ya es habitual, el ministro Óscar Puente fue el primero en insultar y exigir la renuncia de la dirigente popular. Pero ocurre, que el propio titular de la cartera de Transportes, al igual que una veintena de dirigentes socialistas como Patxi López o Pilar Bernabé, también han mentido inflando su currículum, pero no han dimitido ni lo harán.
El caso más reciente es el de Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, quien afirmó ser licenciada en Filología Hispánica y Comunicación Audiovisual. En realidad, no terminó ninguna de esas carreras. Tras ser descubierta, modificó su currículum para indicar que solo había "iniciado estudios", pero ni dio explicaciones públicas ni presentó su dimisión, como sí ha hecho Núñez. Del mismo modo, José Manuel Franco, expresidente del PSOE madrileño y actual presidente del Consejo Superior de Deportes, se describía durante años como licenciado en Matemáticas, pese a haber cursado solo tres años de carrera. Patxi López, portavoz del PSOE en el Congreso, llegó a presentarse como ingeniero sin haber pasado del primer curso. El exministro José Blanco figuraba como abogado sin haber terminado Derecho. Asimismo, la exministra de Sanidad Carmen Montón fue acusada de obtener un máster de forma irregular con asignaturas convalidadas indebidamente y un trabajo final con un 58% de plagio. Fue la única socialista que dimitió por este motivo, aunque fue rápidamente recolocada por Pedro Sánchez como embajadora. Por su parte, el actual ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró tener un máster en Dirección Política que resultó ser un curso sin validez universitaria. La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, mantuvo durante 40 años que era doctora, sin serlo. También inflaron su currículum pero no dimitieron otros dirigentes socialistas como el exministro de Sanidad Bernat Soria, Elena Valenciano, Alfonso Gil, Estela Goikoetxea, Isabel Ambrosio o Antonio Quintana. Y no hay que olvidar, que incluso la tesis doctoral de Pedro Sánchez ha sido objeto de sospechas por posibles plagios y por la presunta intervención de un “negro” (alguien que redacta el texto por encargo), además de estar plagada de “corta-pegas” y con una calidad académica deficiente.
Ante este historial, muchos se preguntan si el PSOE tiene autoridad moral para exigir dimisiones por falsedades curriculares. La dimisión de Noelia Núñez, aunque necesaria, pone en evidencia un doble rasero que practican los socialistas. Como afirmó Núñez Feijóo,“ muchos de los que han atacado sin piedad a Noelia Núñez conviven sin rubor con la total inmoralidad y la mentira hecha persona. Por conductas francamente más graves, e incluso delictivas, el PSOE le habría dicho que aguantase. Pero ni Noelia es como ellos, ni yo soy como Sánchez." Y así, después de una feroz campaña de acoso del PSOE liderada por Óscar Puente, Noelia Núñez ha dimitido. Pero el ministro de Transportes que mintió al asegurar que tenía un máster inexistente, ha tenido la desfachatez de insultar a la diputada del PP. Pero sigue y seguirá en su puesto al igual que Patxi López o Pilar Bernabé entre otros muchos dirigentes socialistas. Pero quizás lo más aberrante es el burdo máster de Pedro Sánchez.