Varios policías nacionales han puesto al descubierto la maniobra para impedir...
Varios policías nacionales han puesto al descubierto la maniobra para impedir que la Vuelta Ciclista a España concluyera en Madrid con la brillantez de una prueba deportiva de envergadura internacional.
En muy pocas horas ha quedado claro que partidos de la extrema izquierda española, de acuerdo con Pedro Sánchez, han organizado de forma minuciosa todo lo ocurrido. Tal vez hemos contemplado el primer envite de la campaña electoral. Pedro Sánchez ha ganado, Feijóo y sus agradaores gallegos apenas se han enterado de que los arrollaban. La ultraizquierda se ha frotado las manos. No todo está perdido para la fórmula sanchista, a pesar de lo que dicen las encuestas, salvo la de Tezanos. Claro que el CIS está trabajando con el nuevo censo. España ha pasado de 47 millones de habitantes a casi 50 porque la nacionalización de inmigrantes lo ha alterado todo, incluso las muestras de los sondeos.
El mayor error que podría cometer Alberto Núñez Feijóo es creer que todo está ganado. Pedro Sánchez domina las instituciones con incidencia electoral, desde RTVE a Indra, y está derramando dinero abundante sobre muy diversos colectivos. Hará todo lo posible para que el resultado electoral le permita continuar en el poder. El censo, el voto por correo y la descarada compra de votos acompañan al líder sanchista, dispuesto a reírse cínicamente de la mojigatería del entorno de Feijóo.
Por lo pronto, Sánchez ha dado un considerable revolcón al presidente popular en el escándalo de La Vuelta. “Una manifestación espontánea -escribí yo en La Razón- no cuenta con organización precisa ni con banderas, pancartas, consignas y financiación”. Hasta activistas de kale borroka han intervenido en el éxito de boicotear La Vuelta, aparte de poner a Sánchez en el camino de atender las exigencias de Podemos, que, para apoyarle, exige entre otras cosas la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel.