Pedro Sánchez no está dispuesto a pasar de la silla curul del palacio de la Moncloa al banquillo...
Pedro Sánchez no está dispuesto a pasar de la silla curul del palacio de la Moncloa al banquillo de los acusados. Y maniobra con la habilidad que le caracteriza para que las encuestas no se hagan realidad. Me referí hace unas semanas a la manipulación del censo al que se está incorporando a los inmigrantes nacionalizados, que se cuentan por centenares de miles. Dado el trato que se otorga a inmigrantes en España y el dinero que reciben, no será demasiado difícil señalar a quién van a votar. Mientras Alberto Núñez Feijóo se regocija junto a sus agradaores gallegos leyendo el resultado de los sondeos, Pedro Sánchez trabaja de forma acelerada e incansable para modificar el resultado con un censo que probablemente pasará de 47 millones a más de 50.
Pedro Sánchez ha encontrado otra mina electoral entre los hijos y nietos de los republicanos que se quedaron en el exilio tras la victoria de la dictadura del general Franco. Oficialmente, 237.145 descendientes de exiliados republicanos son ya españoles y podrán votar. El sanchismo aspira a elevar es cifra por encima de los 800.000. Entre inmigrantes y descendientes de exiliados, las actuales encuestas pueden modificarse drásticamente y dar la razón a Tezanos.
Feijóo y sus colaboradores se equivocan al desdeñar a Sánchez. Ha demostrado su habilidad para superar situaciones límite dentro y fuera de su partido. Felipe González sabe muy bien lo que sobre la actividad de Pedro Sánchez afirma. Si prolonga su estancia en Moncloa hasta 2027, el censo de electores para esa fecha puede experimentar una crecida que aborte las posibilidades del centro derecha español.
Sólo Isabel Díaz Ayuso está consciente de lo que se prepara. Por eso el sanchismo la ataca sin piedad a través de los medios públicos que controla. La persecución de la televisión pública contra la presidenta democrática de la Comunidad Autónoma madrileña carece de límites y se multiplica semana tras semana.