La decisión de
Junts de romper el acuerdo con el PSOE para la investidura de
Pedro Sánchez complica los planes del presidente del Gobierno para culminar la legislatura, pero el Ejecutivo admite sólo daños limitados que no los alteran aunque no consiga aprobar en cuatro años unos nuevos presupuestos.
Desde que el líder de Junts, Carles Puigdemont, hizo oficial en la tarde del lunes la ruptura con los socialistas a la espera de una consulta a su militancia que no tiene dudas de que avalará la decisión, los mensajes que han salido del Palacio de la Moncloa han sido de tranquilidad y continuidad.
Había pocas dudas, según aseguran a EFE fuentes del Gobierno, de que, en su intervención, Puigdemont evitaría dejar la puerta abierta a secundar una hipotética moción de censura presentada por el PP, principalmente porque eso le situaría en una foto junto a Vox de consecuencias irreparables para los neoconvergentes.
Una vez certificado que Junts no se abre a dar ese paso, en el Ejecutivo se interpreta que los daños son muy limitados porque va a tener que hacer frente a una situación que, de facto, es la que viene repitiéndose desde hace tiempo.
A tenor de lo comunicado por Puigdemont, explican que, paradójicamente, la incertidumbre ante la posición que podía tener Junts a la hora de apoyar o no las iniciativas legislativas del Gobierno, se transforma en la certidumbre de que este partido no va respaldar nada.
Pero aún así, no tiran la toalla, y todos los mensajes de Sánchez y sus ministros siguen hablando de mano tendida, de disposición a seguir manteniendo el diálogo, y de confianza en que el tiempo les dará la razón de que han cumplido todos los compromisos que contrajo en el denominado Acuerdo de Bruselas.
La frase de "sudar la camiseta" ha vuelto a estar en boca de la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, quien en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, ha reiterado la intención de llevar la legislatura hasta 2027. Y Sánchez lo hará, según las fuentes del Gobierno, tanto si se aprueban unos nuevos presupuestos como si eso no es posible.
Una vez que Junts dio por sentado que formará parte del bloque del 'no' al proyecto de nuevas cuentas del Estado para 2026, la duda era si finalmente se presentaría, y Alegría ha asegurado que esa es la intención mientras que Moncloa ha ratificado que el texto se presentará en el Congreso.
Ante el previsible rechazo al mismo, en el entorno de Sánchez remiten a sus palabras del pasado 28 de julio, cuando al hacer balance del curso político, dijo que culminaría la legislatura pese a no conseguir apoyos para unos nuevos presupuestos porque los mandatos tras las elecciones duran cuatro años, no "cuatro minutos" como comentó que cree el Partido Popular.
Esa tesitura admiten que no es la más deseable, pero interpretan que hay margen de actuación para responder con hechos a la advertencia de Puigdemont de que, sin el apoyo de Junts, Sánchez "podrá ocupar sillones, pero no podrá gobernar".
No hay dudas en Moncloa de que la ruptura anunciada será utilizada por el PP para aumentar su presión a Sánchez con el fin de que convoque elecciones, y de que supondrá un argumento más del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en los cara a cara que haya en el Congreso, empezando por el que habrá este mismo miércoles. Pero insiste el Gobierno en que Feijóo puede perder toda esperanza porque eso no ocurrirá.
Si a la tranquilidad y la normalidad se apela en Moncloa ante la nueva etapa que ha abierto Junts, también se afronta de la misma manera la convocatoria electoral anticipada en Extremadura comunicada el mismo día por su presidenta, María Guardiola.
Al igual que desde Ferraz, se respalda al secretario general de los socialistas extremeños, Miguel Ángel Gallardo, como candidato a la Presidencia de su comunidad, tal y como ha hecho públicamente Pilar Alegría.
No obstante, se admite que no es el mejor de los escenarios posibles que Gallardo tenga que concurrir a esos comicios siendo investigado en la causa abierta por la contratación de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, en la Diputación de Badajoz.