La revista Vanity Fair ha entrevistado a Albert Rivera con motivo del décimo aniversario de la llegada de Ciudadanos a las Cortes Generales.
El expresidente del partido, que fue sustituido en 2019 por Inés Arrimadas, vuelve a hablar de su paso por el Congreso y de su enfrentamiento con el bufete Martínez-Echevarría abierto desde el año 2022.
Rivera dimitió tras la derrota electoral de noviembre de 2019 y desde entonces se ha mantenido en el sector privado.
A pesar de que afirma que no volverá a la política, confiesa que "hay plataformas, partidos existentes y formaciones que surgen que llaman a mi puerta". El exlíder de Ciudadanos mantiene la misma posición que al abandonar la política: "Llámame iluso, idealista o loco, pero pienso que o eres presidente de Gobierno con un gabinete potente o no puedes transformar España. Puede parecer egocéntrico o idealista, pero no me veo en un escaño votando leyes. A mí no me mueven ni la tarjeta de visita ni la nómina."
En el extracto de la entrevista proporcionado por la revista, Rivera habla de su paso por el Congreso: "Quiero romper una lanza a favor de quienes se dedican a la política honradamente, porque a veces solo es noticia la corrupción o la mala gestión, pero hay mucha gente picando piedra cobrando poco o nada". Yo lo volvería a hacer cualitativamente. Cuantitativamente, si alguien piensa que sale a cuenta, se equivoca, por lo menos honradamente. Otra cosa es que algunos han metido la mano, y algo más, en el cazo y nos han quitado parte de nuestro patrimonio nacional".
Dedicado ahora al sector privado, el expolítico también cuenta que sigue mantiendo amistades en la política española. Entre ellas, Begoña Villacís, exvicealcaldesa del Ayuntamiento de Madrid: "Es probablemente de mis mejores amigas hoy en día, hacemos planes con familia, con amigos, viajamos". En la órbita de Ciudadanos, Rivera aún mantiene contacto con Inés Arrimadas, su sucesora, y afirma que José Manuel Villegas, ex secretario general del partido, "es como un hermano, además de ser mi socio". También mantiene cercanía con otras personas de su equipo y entorno, como Fernando de Páramo, Toni Cantó, Juan Carlos Girauta o Marcos de Quinto: "Quedo a tomar un vino o los invito a mi cumpleaños".
Aunque se mantiene alejado de la política, Rivera todavía tiene buena relación con presidentes autonómicos como Jorge Azcón, presidente de Aragón, Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, y Juanma Moreno Bonilla, presidente de Andalucía. El expolítico expresa que mantiene estas relaciones después de años: " Tengo relación con gente que piensa distinto a mí, algo que, en el momento que vivimos, ya es mucho".
Sobre Martínez-Echevarría
Albert Rivera también ha hecho declaraciones a la revista sobe la sentencia que condena al bufete Martínez-Echevarría a indeminzarle con 1,29 millones: "He estado tres años y medio sin decir nada porque se utilizó nuestra notoriedad, sobre todo la mía, para hacernos daño con una campaña de desprestigio y para infundirnos miedo a reclamar nuestros derechos". Rivera entró en el bufete en el año 2020 como presidente ejecutivo del mismo tras retirarse de la política, y en el 2022 fue despedido de forma improcedente antes de finalizar su contrato.
El tribunal falló a favor de Rivera en septiembre y condenó al bufete a indeminzarle por daños morales que desacreditaron al exlíder de Ciudadanos. "Lanzaron mentiras sobre nuestra profesionalidad que afectaron a nuestra reputación además de incumplir unos contratos, y así lo ha reconocido la juez en la sentencia". Se ha pronunciado ahora por primera vez respecto al fallo y afirma que "fue un gran alivio, porque no es lo mismo tener razón a que te la reconozcan".
Ante este último caso, el expolítico reafirma que prefiere mantenerse alejado de la fama: "Nunca venderé mi vida, ni hablaré de la de los demás". Aunque mantiene su vida personal al margen, manifiesta que viviendo un momento de madurez en el ámbito privado. Sin embargo, recuerda su paso por el partido con nostalgia y reflexiona sobre a lo que tuvo que renunciar cuando abandonó la política: "Estoy orgulloso de lo conseguido y de lo intentado, de ese legado de ideas liberales que mejoraban el sistema desde la reforma y no desde la ruptura. Han pasado 10 años y tenemos alguna arruguita más, pero recuerdo una pasión brutal y una corriente de millones de personas que fueron a votar con ganas, y no por estar cabreadas".