El también imputado Santos Cerdán habría sido el encargado de cerrar este acuerdo por orden directa de Sánchez.
El exministro José Luis Ábalos sostuvo un pacto de no agresión con el PSOE mientras Ferraz abonaba, hasta el pasado mes de octubre, los honorarios de su entonces abogado, José Aníbal Álvarez. Así lo ha contado el propio Ábalos, actualmente en prisión, a personas de su entorno más cercano, según informa El Español.
Las fuentes consultadas por ese medio aseguran que Santos Cerdán, entonces secretario de Organización, fue el encargado de cerrar este acuerdo por orden directa de Pedro Sánchez. La negociación se produjo en noviembre del año pasado, cuando Ábalos contrató a José Aníbal ante su inminente imputación en el Tribunal Supremo.
El entendimiento saltó por los aires en junio, después de que la UCO señalara a Cerdán como jefe de una trama corrupta y revelara que poseía el 45% de la sociedad Servinabar. Según el relato del exministro, su abogado buscó alcanzar un pacto con la Fiscalía que implicaba admitir delitos, una vía que Ábalos rechazó tanto en privado como públicamente. La situación estalló tras una filtración a la prensa sobre ese posible acuerdo.
Pese a la crisis, Ábalos siguió coordinando su voto y asistencia con el Grupo Socialista por WhatsApp hasta una semana antes de ingresar en prisión.
José Aníbal Álvarez representó a Ábalos hasta el 13 de octubre, dos días antes de la citación del Supremo por los presuntos pagos en sobres. El magistrado Leopoldo Puente obligó al exministro a acudir acompañado del abogado con el que acababa de romper. En aquella vistilla del 15 de octubre, Ábalos eludió la cárcel y contrató después al exfiscal Carlos Bautista.
En el Supremo, el exministro justificó su decisión alegando “diferencias irreconducibles” que hacían inviable continuar con la misma defensa.
La estrategia que beneficiaba al PSOE
Según Ábalos, José Aníbal insistió en que debía renunciar al acta de diputado, lo que habría supuesto perder el aforamiento y trasladar la causa a la Audiencia Nacional. Una estrategia que el exministro rechazaba al interpretar que respondía a intereses ajenos, reforzada por las repetidas filtraciones que atribuyó a su propio abogado.
El PSOE, en cambio, habría salido beneficiado:
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El escaño volvería al Grupo Socialista.
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La instrucción podría haberse alargado durante años, alejando el caso del calendario electoral.
De haber seguido ese consejo, lo más probable —según las fuentes citadas— es que la Audiencia Nacional ni siquiera hubiera comenzado a investigar los pagos en metálico del partido.
Recurre su ingreso en prisión
Por otro lado, el exministro ha recurrido su ingreso en prisión en provisional por el caso Koldo, hace justo una semana, con el argumento de que si existiese riesgo de fuga no habría acudido "sin resistirse" y "como un cordero al matadero" a la vistilla, que convocó el juez con una semana de antelación, y tras la que acabó entrando en la cárcel.
En su recurso, de 49 páginas y al que ha tenido acceso EFE, el abogado de Ábalos, Carlos Bautista, critica que el magistrado no haya adoptado otras medidas menos lesivas que la cárcel -como una fianza-, lo que le hace pensar que la medida de prisión "tiene como objetivo fomentar una declaración colaborativa al estilo de la del imputado Aldama tras su paso por un centro penitenciario".
"Sorprende que el auto recurrido diga que no se está ya en tiempo para hacerlo", el colaborar con la Justicia, lamenta al mismo tiempo el letrado, que considera que esa observación "supone olvidar la propia doctrina sentada" por el propio magistrado del Tribunal Supremo que le mandó a prisión, Leopoldo Puente, en una de cuyas sentencias, que reproduce el recurso, defiende la figura de la confesión tardía como atenuante.