Dado los tiempos que corren, parece que el eje político de la tierra se ha movido y se ha empezado a desequilibrar el tablero a pasos agigantados, he vuelto a releer a Simone Weil que vivió y sufrió las guerras del siglo XX ( la Segunda Guerra Mundial y la Civil Española), y, por tanto supo analizar tanto el fascismo como el comunismo, y pudo ver que, el capitalismo de su época era de tal complejidad, y, comprendía un enmarañamiento de intereses económicos tan incomprensible a nivel internacional en el que todos estaban aliados con todos, pero a la vez todos eran enemigos de todos, que se percató con una agudeza política enorme de que las naciones solo se medían por su capacidad de poder enfrentar una guerra, para la cual efectivamente tenía que haber un enemigo. En su época el enemigo del fascismo era el comunismo y viceversa, y esa es la dicotomía que nos querían hacer ver entonces que existía en el mundo, que es la misma que quieren hacernos creer ahora que existe, a saber, todo lo que no es comunismo es fascismo y todo lo que no es fascismo es comunismo. Pues bien, Simone Weil, desde el siglo XX nos llama a despertar para que nos demos cuenta de que fascismo y comunismo son el mismo perro y, además, con el mismo collar. Oigamos a la filósofa: otro admirable ejemplo de sangrienta absurdidad es la oposición entre fascismo y comunismo. El hecho de que tal oposición suponga para nosotros hoy una doble amenaza, la de guerra civil y guerra mundial, es quizás el síntoma más grave de deficiencia intelectual¾ y moral diría yo¾ entre todos los que podemos percibir a nuestro alrededor. Porque si examinamos el significado que hoy tienen los términos fascismo y comunismo, encontramos dos concepciones políticas casi idénticas. En ambos casos se da el mismo control del Estado sobre casi todas las formas de vida individual y social; la misma militarización frenética; la misma unanimidad artificial obtenida por la fuerza¾ o el soborno diría yo¾en beneficio de un partido único que se confunde con el Estado y se define por esa confusión, el mismo régimen de servidumbre impuesto por el Estado a las masas trabajadoras, en lugar del clásico trabajo asalariado. No hay dos naciones más similares en estructura que Alemania y Rusia, que se amenazan con una cruzada internacional y fingen cada una tomar a la otra por la bestia del Apocalipsis. Por eso podemos afirmar que la oposición entre fascismo y comunismo no tiene ningún sentido. Diría yo que tiene el sentido de tener a toda la población ya sea de un país, un hemisferio del planta o al planeta entero enfrentados o en guerra que en realidad es el único interés que parece subyacer en el tablero político.
No puede ser más parecida la situación de antaño a la situación actual. La batalla a la que se enfrenta el mundo actual no es entre el fascismo que parece naciente en Europa y el comunismo que lleva ya su tiempo destruyendo latinoamerica con sus aliados iraníes, coreanos y chinos, a los que podríamos llamar fascistas…(como ven la sinrazón es manifiesta), sino que la lucha que se esconde detrás de semejante locura es la verdadera lucha que se está librado en el mundo entre dictadura o libertad o si se quiere entre dictadura o democracia; esta es una oposición real y no una oposición fantasma con la que someter a un pueblo. Y la gente de a pie, la gente corriente, como decía Chesterton, no es tonta y sabe lo que es la libertad, y, se está dando cuenta all around the world, que lo que quieren es ser libres, y que la libertad solo es posible en democracia y que la democracia significa, poder rezar a quien quieras sin que te maten, votar a quien quieras sin tener que exiliarte o ser encarcelado, decir lo que quieras sin ser censurado y vivir como quieras y con quien quieras, tener propiedad para poder tener una familia, trabajo y vecinos a los que amar , odiar o ignorar; eso es lo que significa ser libre y vivir en democracia. Así el verdadero derecho internacional, es el que respeta los Derechos Humanos, all around de world y no solo en un papel allí en Ginebra. Los venezolanos, libres, los que quieren vivir y dejar vivir, les parece bien que vengan a quitarles de encima un tirano como Maduro, que es líder de una revolución comunista, que ha evolucionado en una narco dictadura, que les cuenta que para ser libres primero tienen que hacer la revolución contra el fascismo sometiéndose al régimen durante años por la internacional socialista y vivir como en Cuba hasta que gane la revolución…Señores, la gente corriente quiere libertad y no dictadura y está empezando a despertar. Estamos no en la era woke sino en la era Wake, la era de la gente libre.