Espero y deseo de todo corazón, que lo que refleja el titular de este artículo no sea verdad y si a alguien “avispado” se le ha pasado por la cabeza, le invito a que rectifique inmediatamente, o busque otros caminos, porque como dice un dossier que circula por bastantes lugares y que apuntan ha salido de la calle Añastro de Madrid, sede de la Conferencia Episcopal Española, se solicitan donaciones a empresas y particulares para financiar el próximo viaje del Papa a España del 6 al 12 de junio próximos, que con el lema “Alzad la mirada” visitará Madrid, Barcelona y Canarias.
Yo confieso que no he visto el dossier pero sí la rueda de prensa, celebrada en la sede del máximo organismo de la Iglesia Española, en la que se ha informado que el impacto económico de la visita será superior a los 100 millones de euros y que el coste no será inferior a los 15 millones, la mitad de los mismos ya comprometidos con aportaciones de benefactores.
Según declaró Fernando Giménez Barriocanal, Vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, “los fieles pueden colaborar con aportaciones monetarias pequeñas desde 5 euros, en cada una de las sedes y la sociedad civil que podrá aportar con dinero en varias modalidades". "El Papa-dijo Barriocanal- saludará y se encontrará con muchísimas personas, eso es una realidad, pero las pantallas que vamos a poner hay que pagarlas, por eso pedimos la colaboración de todos. Y de bien nacidos es ser agradecidos, y en todas las visitas el Santo Padre siempre tiene de alguna manera un encuentro con las personas que han ayudado a hacerlo posible, y es razonable que el Papa pueda agradecerlo".
Personalmente he participado en la organización de varias de las visitas papales a España y que yo recuerde, nunca se ha pedido dinero a los fieles para sufragar el viaje, ya que si hubo costes esos se pagaron a través de los distintos organismos de la Iglesia, pero sin que hubiera campañas orquestadas para solicitar ayudas económicas.
Hay que recordar que la visita de un Papa a cualquier país, incluido España, naturalmente, no es un viaje privado, sino una visita de Estado pues es invitado por la máxima autoridad de la nación en cuestión, en nuestro caso por los Reyes de España, lo que la convierte en una viaje oficial, por eso la mayoría del coste del viaje sale de las arcas del Estado.
Insisto en que es muy duro ver como se pueden comprar y por tanto vender audiencias a través de aportaciones que, en el caso de la visita de León XIV, serían, según el dossier, desde mil euros a un millón, cantidad esta última que daría la posibilidad de una audiencia privada con el Santo Padre, mientras que otras menores, como la de medio millón, a un encuentro colectivo.
Menos mal que ya hay alguien, como el obispo de Canarias, Monseñor Mazuelos, que ha dicho que “las aportaciones no dan derecho a ninguna audiencia con el Papa”, al que ya esperamos en este su primer viaje que como decíamos tiene como lema “Alzad la mirada”, un leitmotiv que recoge en el “alzad” la sed de Dios en nuestro mundo, así como su reconocimiento como “fuente de unidad, belleza y caridad”. Claves que estarán presentes a lo largo de toda la visita, pero que se acentuarán en lugares y momentos concretos. Por ejemplo, la unidad se pondrá de manifiesto de forma especial en Madrid; la belleza, con el templo de la Sagrada Familia y la figura de Gaudí, será central en Barcelona; mientras que la caridad marcará los días en Canarias por la realidad migratoria en las islas. El logo, realizado por la diseñadora María del Mar Chapa, es un círculo abierto, donde las figuras humanas, se enlazan, abrazándose, sosteniéndose y proyectándose hacia arriba, con la Virgen de la Almudena en el centro.
Y un gran ejemplo de ese “Alzad la mirada” es la vigilia de oración por la paz en el mundo, que este sábado a la seis de la tarde, toda la Iglesia, con León XIV a la cabeza, ha mantenido en todas las naciones. Un momento que ha estado abierto a la participación de todos los fieles.
Oremos, pues, por la paz y por favor hagamos lo posible por olvidarnos de comprar y vender favores, o audiencias papales.