El gestor ferroviario Adif, que todavía no ha asumido responsabilidad alguna por el accidente ferroviario de Adamuz, ha salido al paso del informe de la Guardia Civil sobre la tragedia en la que murieron 46 personas, rechazando sus conclusiones principales y cuestionando la hipótesis de la rotura de la vía, que incriminaría a la empresa pública, como causa del siniestro.
El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha defendido que el documento policial “interpreta de manera incorrecta elementos extremadamente técnicos” y pidió prudencia antes de dar por válida cualquier causa definitiva.
Desde la entidad pública insisten en que la investigación sigue abierta y que el informe de la Guardia Civil no es concluyente, sino que plantea únicamente una línea de trabajo que deberá ser confirmada por análisis judiciales posteriores. En este sentido, Adif subraya que aún quedan por examinar elementos clave como las cajas negras de los trenes.
Discrepancias sobre la causa del accidente
El principal punto de choque entre ambas versiones gira en torno a la supuesta rotura del carril. Mientras que el instituto armado sostiene que la vía pudo fracturarse horas antes del accidente, Adif niega que esta hipótesis esté demostrada.
El gestor ferroviario asegura que los sistemas señalados en el informe no están diseñados para detectar este tipo de fallos y recalca que, actualmente, no existe tecnología completamente fiable que permita identificar en tiempo real una rotura de carril mediante dichos mecanismos.
Asimismo, la empresa pública rechaza cualquier negligencia en su actuación, defendiendo que ha cumplido con la normativa técnica vigente y que no ha ocultado ni manipulado información relevante durante la investigación.
Un informe polémico
El posicionamiento de Adif contrasta con el contenido del informe de la Guardia Civil, que en las últimas semanas ha apuntado a posibles fallos en la infraestructura ferroviaria y en los sistemas de detección.
Algunas informaciones destacan además deficiencias en la gestión del accidente, incluyendo retrasos en la atención a uno de los trenes implicados durante los primeros minutos tras el siniestro.
Por su parte, otros medios han informado de irregularidades en documentación y procesos vinculados al mantenimiento de la vía, lo que ha incrementado la controversia en torno a la actuación de las distintas entidades implicadas.
Investigación abierta
El accidente de Adamuz, que dejó 46 víctimas, continúa bajo investigación judicial. Mientras la Guardia Civil mantiene la hipótesis de un fallo estructural en la vía, Adif insiste en que no se puede establecer aún una causa definitiva.
El choque de versiones añade presión política y mediática en un contexto ya marcado por las críticas a la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez en materia ferroviaria, a la espera de que los informes técnicos y judiciales determinen responsabilidades.