El empresario Víctor de Aldama ha explicado este miércoles en el Tribunal Supremo que Koldo García le aseguró que había que "ayudar" a algunas constructoras para que ganaran las licitaciones de obras porque les hacía falta para la financiación del PSOE. Ha relatado que en un momento de la relación que ya mantenía con los responsables del Ministerio, el exasesor le dijo que tenían que presentarle a constructores.
"A muchos les conocerás", le apuntó. Quería presentárselos para ver como les "ayudaban", lo que en realidad, según Aldama, significaba contribuir a que esas empresas ganaran las licitaciones de obras del Ministerio porque así "podemos tener un rendimiento que nos hace falta para la financiación del partido", el PSOE, le dijo Koldo García.
A Aldama le extrañó y preguntó a Koldo García cómo se iban a hacer esas donaciones. "Y hablaremos de eso", le respondió el exasesor. "¿Quién va a facturar esas donaciones?", le preguntó después, y el exasesor le contestó que "esto no se puede facturar, tienen que pagar en efectivo". El comisionista entendió que no era una "relación al uso", no se sintió cómodo, pero "tampoco incómodo" porque él era un empresario y quería ganarse la confianza de los responsables de Ministerio.
"Me decían que parte de ese dinero iba para la financiación del PSOE", ha insistido sobre el dinero que provenía de las constructoras. Según su versión, preguntó al exasesor si esto lo sabía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a lo que Koldo García le respondió que todo lo que hacían (las mordidas) "lo tenía claro y lo sabía; estaba al tanto de todo".
El PSOE pedirá amparo
El PSOE ha avanzado este miércoles que volverá a pedir amparo al Tribunal Supremo para actuar ante las "injurias" del empresario e impedir que les "difame impunemente" ya que, sostiene, "no existe financiación ilegal en el PSOE".
"Estamos ante una estrategia conocida: en su derecho de defensa, el engaño es su principal herramienta. Señalar sin pruebas y generar ruido donde no hay delitos", recalcan las fuentes.
El PSOE planteó querellarse contra Aldama a finales de 2024 después de que el empresario implicara al PSOE en un supuesto cobro de comisiones ilegales, pero el juez instructor declinó otorgar en aquel momento la preceptiva licencia solicitada por el partido para dar ese paso al considerar que podría generar disfunciones procesales mientras seguía la fase de instrucción. Los socialistas denuncian que Aldama lleva dos años mintiendo.
Garantizan su máxima colaboración con la Justicia y su disposición absoluta a esclarecer cualquier hecho y reivindican su política de tolerancia cero ante cualquier indicio de corrupción, en contraste con el PP: "No aceptamos lecciones de quienes han tenido cajas B, sobresueldos o sentencias firmes por corrupción".