El presidente autonómico asegura que su comunidad "nunca aceptó" la llegada del crucero con el brote de hantavirus.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha elevado este lunes el tono del enfrentamiento institucional con el Gobierno central por la gestión de la crisis del hantavirus vinculada al crucero MV Hondius. Aunque ha asegurado que mantiene una actitud "colaborativa" y que "el Gobierno de Canarias nunca rompe relaciones con otras instituciones", ha admitido que su Ejecutivo estudia posibles acciones judiciales por una presunta invasión competencial en relación con el fondeo del buque en aguas canarias.
Clavijo ha expresado su preocupación tras confirmarse que dos pasajeros repatriados del crucero han dado positivo en hantavirus, un escenario que, según afirmó, el Ejecutivo autonómico ya contemplaba como posible. "Desgraciadamente se ha confirmado", señaló en declaraciones a varios medios, insistiendo además en el riesgo sanitario que representaban las ratas presentes en el barco.
El líder canario ha criticado duramente la actuación del Ejecutivo de Pedro Sánchez señalando que Canarias "nunca aceptó" la llegada del buque. "Fue imposición del Gobierno de España", reiteró durante una entrevista en el programa Todo es mentira, presentado por Risto Mejide.
Según ha explicado Clavijo, el Gobierno canario planteó tres medidas clave para minimizar riesgos sanitarios. La primera era realizar pruebas PCR o test de antígenos a todos los pasajeros antes de desembarcar, incluso si eran asintomáticos. "Debían haberse hecho dentro del barco", defendió, asegurando que especialistas y catedráticos de la Universidad de La Laguna respaldaban esa medida. A su juicio, los recientes contagios confirmados evidencian que las pruebas eran necesarias.
La segunda petición consistía en reducir al mínimo el tiempo de permanencia del crucero en aguas canarias. "Cuanto menos tiempo estuviese el barco aquí, mejor", afirmó, argumentando que existía riesgo tanto dentro como fuera de la embarcación y que un brote podría comprometer el sistema sanitario del archipiélago, que dispone de una única sala de aislamiento especializada.
La tercera medida planteada por Canarias era concentrar toda la operación de evacuación en un solo día para evitar "fatiga y errores" en el operativo. Clavijo sostuvo que finalmente se ha demostrado que era viable, ya que el avión australiano previsto inicialmente no llegará y los pasajeros serán repatriados en el vuelo neerlandés ya presente en la isla.
Pese a sus críticas, el presidente canario ha insistido en que su Gobierno actuó con "absoluta lealtad" durante todo el dispositivo. "Nos replegamos y dejamos que fuera el Ejecutivo central quien asumiera la autorización", explicó, después de que el Estado rechazara las condiciones planteadas por Canarias.
Por su parte, el portavoz del Gobierno autonómico, Alfonso Cabello, confirmó tras la reunión de seguimiento de la crisis que el Ejecutivo regional no descarta acudir a los tribunales. No obstante, subrayó que la prioridad inmediata sigue siendo culminar la evacuación de los pasajeros "con las máximas garantías de seguridad para el pueblo canario y para el personal técnico".
El conflicto político también ha encontrado eco en la oposición nacional. El portavoz del PP, Borja Sémper, respaldó las exigencias de Clavijo y calificó de "muy razonable" que el presidente canario reclamara mayor información y coordinación institucional. Además, acusó al Gobierno central de mantener una "descoordinación absoluta" entre administraciones durante la gestión de la crisis sanitaria.