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42.059 MILLONES DE INTERESES POR LA DEUDA PÚBLICA DEBERÁ PAGAR SÁNCHEZ EN 2026

jueves 14 de mayo de 2026, 17:09h
Actualizado el: 14 de mayo de 2026, 17:15h
En febrero de este año 2026, la deuda pública del Gobierno de Pedro Sánchez se situó en 1.773.485 millones...

En febrero de este año 2026, la deuda pública del Gobierno de Pedro Sánchez se situó en 1.773.485 millones de euros, aproximadamente el 101,2 del Producto Interior Bruto de nuestra nación. Esa deuda hay que devolverla íntegramente y cargará sobre las próximas generaciones.

Pedro Sánchez ha conseguido atender gracias a ella la desmesura del gasto público español. En lugar de una política de austeridad, el sanchismo se ha instalado en el derroche y el despilfarro. Endeudada hasta las cejas, España contempla su futuro con creciente alarma.

Mientras no se amortice el principal de la deuda pública, el Gobierno español debe satisfacer los intereses correspondientes. En el año 2025, esos intereses se elevaron a 40.314 millones de euros. La previsión para este año 2026 sitúa los intereses de nuestra deuda pública en 42.059 millones de euros. ¡42.059 millones de euros! No hace falta que el lector calcule lo que se podría pagar con esa cantidad. A cualquier español medio se le escapa el juego de estas cifras descomunales. La política sanchista se puede resumir así: “Nosotros nos endeudamos, gastamos sin tino, pagamos a trancas y barrancas los intereses de la deuda y que las próximas generaciones se aprieten el cinturón y aborden la situación de la España endeudada”.

De poco consuelo sirve la consideración de que otros países europeos soportan también deudas agobiantes con sus intereses correspondientes. El mal de otros no alivia el propio. El Gobierno español está en la obligación de establecer una política de austeridad en el gasto público y amortizar en todo lo posible la deuda que zarandea el fondo de la economía española.

En lugar de ese gasto público que se ha disparado a lo largo de los últimos años sanchistas, en gran parte por la ausencia de los Presupuestos Generales del Estado, se trataría de contener el alcance de la repercusión que terminará azotando en el futuro a la España endeudada.