Incumpliendo el mandato constitucional, Pedro Sánchez ni siquiera presentó el proyecto de ley...
Incumpliendo el mandato constitucional, Pedro Sánchez ni siquiera presentó el proyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado en los últimos tres años. Y se ha quedado tan fresco. Se dispone ahora a cumplir con el plazo ordenado por el texto constitucional y someter al Parlamento los PGE para el año 2027. Existen probabilidades considerables de que sean revolcados en el Congreso de los Diputados pero, al menos, habrá cumplido con el mandato de nuestra Carta Magna.
Pedro Sánchez es presidente del Gobierno gracias al apoyo de los partidos secesionistas vascos y catalanes, gracias a que el Bildu proetarra le proporcionó los votos necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. De ahí nacen los despropósitos de la España sanchista. También, por supuesto, de la alianza gubernamental con el partido comunista y las agrupaciones de extrema izquierda. La claridad política exige afirmar que el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido un Gobierno de Frente Popular, un Gobierno de extrema izquierda, de alianza socialista-comunista.
Como el presidente sanchista no quería mostrar sus vergüenzas y que el Congreso de los Diputados votara en contra de sus Presupuestos Generales del Estado, decidió, en contra de la orden del texto constitucional, no presentarlos al debate parlamentario. Conviene recordar también que el rechazo de los Presupuestos Generales del Estado supone en buena práctica democrática la inmediata dimisión del presidente del Gobierno y la convocatoria de elecciones generales. Así es en toda Europa. Así ocurrió con Felipe González.
Acosado por las encuestas serias de opinión, Pedro Sánchez lleva al menos tres años preparando su gran jugada electoral: la incorporación al censo de varios centenares de miles de nuevos votantes, fruto de las cartas de nacionalidad que concedió a hijos y nietos de republicanos exiliados en 1939, amén de a inmigrantes, a los que además ha otorgado el mínimo vital y ayudas por vivienda e hijos.
Salvo que alguna circunstancia especial, como la financiación ilegal del PSOE, pudiera provocar el adelanto de las elecciones, Pedro Sánchez llegará al cuarto año de su legislatura, al 2027, dispuesto a hacer frente a Alberto Núñez Feijóo con un censo electoral corregido y aumentado que abre la incertidumbre al resultado electoral. Y en medio del desconcierto general y el descalabro de las instituciones, así están las cosas.