www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

JORNADA 1 | GRUPO F

Mundial 2026. Japón sorprende a Países Bajos y congela a Koeman

Mundial 2026. Japón sorprende a Países Bajos y congela a Koeman
Ampliar
(Foto: EFE)
lunes 15 de junio de 2026, 01:00h
Actualizado el: 15/06/2026 02:00h
La 'Oranje' debutó cayendo en la trampa nipona a pesar de los goles de Van Dijk y Summerville. Partido industrial y nada brillante de los neerlandeses. Nakamura y Kamada empataron dos veces el marcador.

Países Bajos llegó al Mundial 2026 bajo sospecha y este domingo refrendó los motivos. Completaron una fase clasificatoria impoluta, sin conocer la derrota, pero la letra pequeña emitía síntomas inquietantes: en sus dos partidos más difíciles no pudieron pasar del empate contra Polonia, selección no mundialista. La realidad es que han quedado atrás los tiempos en los que la 'Oranje' disponía de las estrellas más descollantes del fútbol internacional y eso se nota. En tres cuartos de cancha no hay un creativo diferencial y nadie ha tomado el relevo arriba de nombres como Marco Van Basten, Dennis Bergkamp o Ruud van Nistelrooy. El presente está marcado por mucho físico y así se complica superar exámenes como el que esta noche les impuso Japón. Los nipones arrancaron un empate por pura resistencia guerrera y deja a los neerlandeses en el diván.

El segundo proyecto de Ronald Koeman con el seleccionado nacional no está saliendo como se esperaba... o sí. El seleccionador ha terminado por pautar un giro hacia el sudor que destierra el tradicional juego colorido de una nación que enamoró al planeta con su fútbol total. La defensa debe resultar temible en cuanto a lo anatómico, igual que el centro del campo. Y a partir de ahí, a competir. Pero con esos argumentos sufren de lo lindo si el rival se atrinchera, porque para dañar en estático es necesario disponer de buen pie para combinar rápido (sin duda echan de menos al lesionado Xavi Simons). Los amistosos previos evidenciaron que no llegaban a la Copa del Mundo plenos de confianza en la parcela ofensiva y en esta fecha lo confirmaron. Porque los nipones, que acostumbran a ser ofensivos y a presionar, eligieron ceder metros y la pelota para desafiar la creatividad europea. Y la jugada dio frutos, especialmente en el primer tiempo.

Los europeos asumieron el cuero (69% de posesión) y pasaron rápidamente a jugar en la cancha oponente. Sin embargo, no localizarían rutas de acceso al área asiática más que con los escasos intentos exteriores de Cody Gakpo. El atacante abrió su producción en el tercer minuto, con pase al área con el que Donyell Malen puso el cuerpo de maravilla y descerrajó un cañonazo que forzó el paradón del meta Zion Suzuki. Parecía que, como auguraban los analistas, se iba a tratar de un encuentro espectacular, jugado al ataque, pero este arranque fue todo un espejismo. El ritmo sería bajo, con Frenkie de Jong y compañía circulando el balón de lado a lado sin poder verticalizar.

El seleccionador Hajime Moriyasu se ha convertido en un mito en su país. Su arquitectura es la que ha permitido que la mejor generación de futbolistas japoneses de la historia haya dado un salto competitivo que ya esbozó en Catar 2022, torneo en el que tumbó a Alemania y a España. Es ahora cuando los 'Samurais Azules', que han participado en todos los Mundiales desde 1998, han evolucionado de verdad como para plantar cara a los aristócratas y soñar con llegar lejos. De hecho, vienen de derrotar a Brasil y a Inglaterra en la preparación de este evento. Saben competir con y sin balón, con valentía o conservando. Y en noches como ésta, defendiendo con una red de ayudas granítica a pesar de haber alineado a tres delanteros y a dos carrileros que en realidad con extremos (Ritsu Doan y Keito Nakamura). La nómina resultaba ultraofensiva pero la propuesta fue todo lo contrario. Y funcionó, por obra y gracia del estratega.

Todos se vaciaron en el achique, en las coberturas. Piezas como Takefusa Kubo quedaron limitadas al trabajo colectivo antes del descanso porque la prioridad era que Países Bajos no cazase alguna contra, pues es en las transiciones donde son peligrosos. Así pues, el escenario le entregó la iniciativa a una 'Oranje' obtusa, que apilaba pases inocuos entre la impotencia y las precauciones, pues los nipones también se relamen al contragolpe -en el minuto 15 se estiraron, Daizen Maeda remató y Jan Paul van Hecke intervino a tiempo-. Nadie presionaba tras pérdida ni aceleraba el tempo, de modo que los porteros tendieron al aburrimiento hasta que llegó la pausa de hidratación, esa especie de tiempo muerto obligatorio que ha impuesto la FIFA por orden de la mercadotecnia estadounidense.

Koeman debió abroncar a sus muchachos porque los neerlandeses se avivaron a partir de la media hora. De repente dispararon la intensidad y la muralla asiática tembló, no sin antes sacar las garras en transición, con una circulación tejida entre Doan y Maeda que culminó Hiroki Ito con un chut alto. Precisamente este último, zaguero solvente del Bayern, hubo de multiplicarse en la otra trinchera y despejó el primer acercamiento del arreón europeo en el minuto 29, después de que Gakpo hubiera conectado con Micky van de Ven para que éste pusiera un centro venenoso. El flujo repentino pasaría por un testarazo sin tino de Denzel Dumfries, una intervención clave de Shogo Taniguchi cuando Malen se relamía y varias jugadas a balón parado bien botadas por Tijani Reijnders. En el 34 el propio Malen cabeceó a las manos del destacado Suzuki (arquero del Parma) un córner y Gakpo envió a las nubes el rechace a una falta lateral en el minuto 36.

Susurró el partido de nuevo fuegos artificiales pero las aguas regresarían al cauce lento y precavido cuando Japón mostró el colmillo. En el 41 un error de Virgil van Dijk desembocó en una contra rápida y mal definida; en el minuto 44 Nakamura conectó un remate al lateral de la red después de que el brillante Doan hubiera facilitado el centro de Tsuyoshi Watanabe; y en el 45 Daichi Kamada se inventó un pase en profundidad excelente que Ayase Ueda envió también al lateral de la red de la meta protegida por Bart Verbruggen, en la única ocasión rematada por el delantero que ha resplandecido en el Feyenoord durante la temporada. Sólo puñado de chispazos alteraron un discurrir denso que en el intermedio pareció contentar más a los japoneses, pues el esquema de Koeman volvería al césped inflamado en la segunda mitad.

Y la subida de revoluciones neerlandesa de la reanudación sí cruzó la etiqueta de apariencia, pues esta vez al fin se abrió el encuentro, para gozo del aficionado neutral. Con más celeridad combinativa asomaron los espacios y la 'Oranje' hizo diana a las primeras de cambio. Despertó el eléctrico regateador Julien Summerville, que exigió a Watanabe con un centro astuto, y la muralla rival tuvo que preocuparse de las dos bandas. El aumento de dificultad derivó en más acciones de balón parado y ahí los Países Bajos están en condiciones de hacer daño, como demostró el 1-0 -minuto 51-. Una falta lateral rechazada le cayó a Ryan Gravenberch, que emitió un centro perfecto para que Van Dijk inaugurase el marcador con un cabezazo cruzado ajustado.

Los 'Samurais Azules', que todavía no habían chutado a puerta, no pestañearon. Siguieron apostados en su campo, esperando turno para pescar una contra aunque siguieran concediendo ocasiones -en el 56 Ito les rescataría al tapar otro centro de Summerville-. Permanecieron aferrados al plan de su seleccionador con convicción y el horizonte se despejó. Kubo, la más exquisita individualidad nipona, se desperezó para desequilibrar por dentro con el veneno más puro e igualar la contienda. En el 57 abrió para el centro peligroso de Nakamura que repelió Gravenberch y de inmediato apareció por sorpresa para asistir a Nakamura, que conectó un chut ajustado desde la frontal que se coló por la cepa del palo.

Entonces el partido adoptó la esencia pronosticada y se tornó en un ida y vuelta vibrante. Unos y otros aceptaron los términos y se desmelenaron en un intercambio de golpes exigente que benefició primero a los favoritos, pues en el minuto 64 Gravenberch se inventó un regate formidable -que dejó a dos zagueros desenchufados- y asistió a Summerville, que inicio un diagonal culminada con una rosca que viajó desde el pico del área hasta el segundo poste en un gol de bandera. Kubo protagonizó la respuesta automática con un trueno que se marchó cerca del travesaño -minuto 67- y el correcalles no aflojaría, ya con el tocado Memphis Depay en pista, camino de un desenlace pleno de incertidumbre

Con todo en juego Moriyasu lanzó un órdago y a Koeman le entró miedo. El seleccionador nipón acabó juntando a dos delanteros centro y metiendo a un centrador consumado como Yukinari Sugawara, mientras que los neerlandeses concluyeron con cinco defensas (Nathan Aké relevó a Gravenberch). Y de ese ajedrez saldría vencedor el técnico asiático. Su escuadrón se adueñó de la iniciativa y fue arriba con todo, asumiendo todos los riesgos -de hecho, Suzuki les salvó en el 73, deteniendo un latigazo de Gakpo y un testarazo de Van Hacke-. Era el momento de lucir ese gen guerrero inquebrantable y formaron un asedio que encontró premio en el minuto 88, cuando Junya Ito lanzó un córner que cabeceó Koki Ogawa y desvió lo justo Kamada para instalar el 2-2 definitivo. En un jarro de agua congelada para los neerlandeses que el excepcional Hiroki Ito corroboró en el descuento con un despeje crucial. Para demostrar que Japón es un colectivo muy duro a pesar de las trascendentales bajas que arrastra (Kaoru Mitoma, Wataru Endo y Takumi Minamino) y que la 'Oranje' no merece el cartel de favorito.

Ficha técnica

2- Países Bajos: Verbruggen; Van de Ven, Van Dijk, Van Hecke, Dumfries; De Jong, Reijnders (Timber, min. 71), Gravenberch (Nathan Aké, min 81); Gakpo, Summerville (Koopmeiners, min. 71) y Malen (Depay, min. 71).
2- Japón: Suzuki; Hiroki Ito, Taniguchi, Watanabe (Tomiyasu, min. 74); Kasishu Sano, Kamada, Keito Nakamura, Doan (Sugawara, min. 74); Takefusa Kubo (Ogawa, min. 74), Daizen Maeda (Junya Ito, min. 66) y Ueda (Shiogai, min. 85).
Goles: 1-0, min. 51: Van Dijk; 1-1, min. 57: Keito Nakamura; 2-1, min. 64: Summerville; 2-2, min. 88: Kamada
Árbitro: Ismail Elfatch (Estados Unidos). Amonestó a Summerville y a Depay.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada del Grupo F de la Fase de Grupos del Mundial 2026, disputado en AT&T Stadium (Dallas, Estados Unidos).
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios