PP, Vox, Junts, Podemos y Coalición Canaria han puesto contra las cuerdas al presidente del Gobierno al dar por terminada la legislatura.
El Congreso de los Diputados ha evidenciado la ruptura con el Ejecutivo de Pedro Sánchez y la cámara que representa la soberanía de la Nación española. Las explicaciones del presidente del Gobierno sobre las corruptelas de los Ábalos, Koldo Cerdán, Leire Díez o Zapatero, unas todavía presuntas, y otras no, no han convencido a nadie.
Hace tiempo que Sánchez perdió la mayoría en el Congreso, pero nunca como hoy se ha visto que carece de los apoyos necesarios para legislar, y que la mayoría de los diputados quiere elecciones ya, ante un presidente que pretende sobrevivir atrincherado hasta el 2027, asediado por la corrupción y la inoperancia de su acción política.
PP y Vox, como ya viene siendo habitual, han pedido elecciones para que decida la ciudadanía, ante la situación de bloqueo y corrupción que asola la esfera pública del país. A la petición se han sumado, no obstante, partidos fundamentales para la legislatura como Junts o Podemos se han sumado con claridad a esta iniciativa.
El hartazgo de otros partidos también se ha hecho notar, con notable excepción de Sumar, ya no sólo integrado en el Gobierno, sino plenamente integrado en las tesis sanchistas y a un paso de ser una mera sucursal del PSOE.
Uno tras otro, ya fuera el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, o el derechista Vox, o los secesionistas de ERC, o los también secesionistas de Junts, herederos de la derecha catalanista, o los nacionalistas del PNV o la izquierda radical de Podemos, han ido desnudando las vergüenzas de un Gobierno que no puede más que bunkerizarse y aguantar, porque carece de apoyos.
Alberto Núñez Feijóo, además de exigir de nuevo elecciones, ha acusado este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de estar al frente del "sistema organizado de corrupción" que se gestó, operó y benefició a su entorno más inmediato, y ha concluido que él es el "nexo político corruptor".
"La corrupción es usted", le ha dicho Feijóo a Sánchez ante el pleno del Congreso de los Diputados con motivo de la comparecencia del jefe del Ejecutivo por los casos judiciales que afectan al PSOE y a su entorno.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha vuelto a pedir al jefe del Ejecutivo que convoque elecciones y deje de "fingir tranquilidad", porque "las cucarachas le ganan en resiliencia y eso no las hace admirables". También ha denunciado este miércoles que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está "maniobrando" para "robar" las próximas elecciones con una trama diseñada para alterar los resultados.
Gabriel Rufián se ha dirigido directamente a Sánchez, a quien le ha pedido que le mirara a los ojos, y le ha preguntado si sabía algo de los comportamientos de los exsecretarios de Organización socialistas José Luis Ábalos y Santos Cerdán y de la exmilitante Leire Díez. "¿Ustedes han robado?" ha espetado al presidente, al tiempo que ha recordado que a Ábalos "le acaban de caer 24 años de cárcel por una trama corrupta".
En ese sentido, ha asegurado que la palabra de Ábalos era "la palabra de Dios" y para él "Dios era Pedro Sánchez, así que no me cuente milongas".
Más dura todavía, la portavoz de Junts, Míriam Nogueras, ha pedido este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se "aparte" y deje que el Parlamento le sustituya, porque está "tocado y hundido" y la situación de corrupción es "insostenible".
Maribel Vaquero, la portavoz del PNV, el partido que con su voto posibilitó la moción de censura contra Mariano Rajoy, ha advertido tanto al PSOE como al PP que su partido "no está en ninguna operación contra nadie", ni para "salvar" el Gobierno de Pedro Sánchez ni a favor de cambiarlo, y que solo actúa "en función de los intereses" de Euskadi.
Sin embargo, sí le ha reprochado a Sánchez el atrincheramiento en el poder con la estrategia de "que viene el lobo", en referencia a Vox, algo que según la portavoz jetzale ya no funciona, y de hecho alimenta al partido de Abascal porque, ha dicho, es Vox "quien capitaliza el hartazgo" de la ciudadanía.
Se ha desmarcado de esta línea Bildu, la portavoz en el Congreso de la formación abertzale, Mertxe Aizpurua, ha pedido este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que vaya "a la ofensiva" para enfrentar la "operación política, judicial, policial y mediática" que, a ojos de su formación, se está llevando a cabo contra el Ejecutivo. Ha mostrado su solidaridad con Sánchez, pues "durante décadas" también existió una "operación de Estado a gran escala" contra el independentismo vasco.
También ha exigido elecciones la líder de Podemos, Ione Belarra. "Ningún demócrata debería tener miedo a que la gente tome la palabra", ha dicho Belarra. La legislatura, para Podemos, ya "no sirve" para gobernar y consideran la situación de insostenible tras la condena al exministro socialista José Luis Ábalos.
También la diputada de Coalición Canaria (CC) en el Congreso Cristina Valido ha pedido este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que convoque elecciones para poner fin al "descrédito del sistema democrático y de los poderes del Estado" que a su juicio implican los casos de corrupción.
Sánchez elude sus responsabilidades
Todo ello después de unas explicaciones presidenciales que han resultado insuficientes. Pedro Sánchez, ha sostenido que él desconocía las tramas de corrupción de José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Leire Díez. A continuación ha atacado al PP, que, ha dicho, “tiene más casos de corrupción”.
Sánchez ha arrancado su exposición sobre la corrupción que afecta al PSOE, al Gobierno y a su entorno personal asegurando que es plenamente conscientes de que en las últimas semanas el “debate publicado” ha estado capitalizado por un “reguero de informaciones” que tienen como objeto la “confusión” de la ciudadanía.
“No le resto un ápice de importancia a estos hechos “, ha manifestado, para a continuación hacer una “anatomía del fenómeno” que trata de “equiparar” a todos los políticos como corruptos.
Ha separado en tres tramas principales los escándalos que afectan al PSOE, la de Jose Luis Ábalos y Koldo García, ya sentenciada por el Tribunal Supremo, la de Santos Cerdán para favorecer a “determinadas empresas” y la de Leire Díez para “investigar a servidores públicos”.
“Tres cosas” ha dicho sobre estas tres tramas: “jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas”, es la primera, “el PSOE no se ha financiado irregularmente”, es la segunda, y la tercera es que seguirán luchando para que la corrupción “no sea un hecho consustancial” a las organizaciones humanas, y que no parará hasta “erradicarla del todo”.
Sánchez ha insistido en que “desconocía y no hubiera tolerado” los casos de Ábalos, Cerdán y Leire Díez para, a continuación, atacar al Partido Popular, que “tiene más casos de corrupción”, ha dicho.
La petición de comparecencia del presidente fue planteada por el propio Gobierno y por los grupos de ERC y mixto, para dar cuenta de su posición ante últimas investigaciones judiciales como las relativas a la exmilitante socialista Leire Díez y la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.