El equipo de Koeman sentenció a una Túnez muy pobre con goles de Brobbey y Van Hecke. Dumfries volvió a provocar un tanto. Los neerlandeses levantan el vuelo.
Países Bajos va levantando el vuelo en el Mundial 2026. Como Brasil, Portugal o España, los neerlandeses dejaron dudas en su debut en el torneo pero han resurgido con el paso de las jornadas y han terminado la Fase de Grupos en el primer puesto. Este viernes debían ganar a Túnez para asegurarse esa plaza de privilegio y cumplieron con holgura. Bien es cierto que los africanos no ofrecieron demasiada resistencia, mas la 'Oranje' ha dejado atrás el empate ante Japón y encadena dos goleadas seguidas, después de haber vapuleado a Suecia la pasada semana.
Ronald Koeman parece haber encontrado su once. La inclusión de un delantero posicional como Brian Brobbey mejora las prestaciones de los centrocampistas, que conforman un cuerpo de llegadores destacado bajo la batuta de Frenkie de Jong. Además, el seleccionador se asegura el equilibrio entregando el lateral izquierdo a centrales reconvertidos (esta noche jugó Nathan Aké para reservar a un amonestado Micky Van de Ven para los dieciseisavos de final) mientras que en el costado derecho Denzel Dumfries ataca con todo y sin parar. Esas armonías estructurales han elevado el rendimiento de un colectivo que había llegado a esta cita mundialista con buenos resultados y sensaciones titubeantes.
Koeman da en la tecla
En esta fecha quisieron resolver el brete a la mayor brevedad posible. Entraron al campo imponiendo la portentosa intensidad física de la que disponen y casi atropellaron a los tunecinos a las primeras de cambio. Ni pestañearon los europeos por el susto inicial del remate que se le fue arriba a Ismael Gharbi y en el tercer minuto inauguraron el marcador. Donyell Malen, que ha fluctuado al extremo diestro con los ajustes de su entrenador, abrió a Dumfries y el carrilero emitió un centro venenoso que Ellyes Shkiri se introdujo en su propia portería. El nuevo fichaje del Real Madrid llegaba después de haber repartido dos asistencias en el duelo precedente y rápido generó otra diana más. Su rendimiento, con un flujo apoteósico de subidas y bajadas por su carril, está resultando abrumador. De inmediato emitió otro centro lateral que sacó lo mejor del arquero Aymen Dahmen.

El 0-1 no cambió el plan de nadie: los neerlandeses dispusieron del monopolio de la pelota (60% de posesión) y las 'Aguilas de Cartago' se aposentaron en su tercio de campo, en un encierro poco esperanzador para sus intereses. Hervé Renard, recién llegado al cargo de seleccionador tras el fulminante despido en la primera jornada de esta Copa del Mundo de Sabri Lamouchi (que a su vez había sido contratado a última hora y prendió una revolución que se llevó por delante a pilares como Ferjani Sassi, Ali Maâloul, Yassine Meriah y Naïm Sliti), construyó una zaga de cinco defensores con el destructor Rani Khedira por delante para tratar de suturar los graves problemas en el achique mostrados en Estados Unidos. De hecho, arribaban a este envite con nueve tantos encajados en los dos encuentros previos. Sin embargo, la fluidez y velocidad de la circulación rival les generó agujeros entre líneas que deshicieron todo intento de defender con eficacia.
En esa labor de división interior sobresaldría el trabajo de Brobbey. El potente delantero centro del Sunderland (24 años, criado en el Ajax) se ha destapado como uno de los mejores puntas del planeta en cuanto al uso del cuerpo como pantalla, con el fin de agilizar las combinaciones con los compañeros que llegan desde la segunda línea. Esa herramienta está abriendo el horizonte para su combinado nacional y ampliaría la ventaja en el séptimo minuto, cuando Tijani Reijnders puso en vuelo una falta lateral, Virgil van Dijk prolongó el envío y Brobbey fusiló el 0-2 con una volea contundente. Sin duda su irrupción es una de las más relevantes de la competición pues ya suma tres dianas después de haber empezado desde el banquillo en el estreno de su equipo.
Túnez de repente se descubrió en la lona. Una vez más, como ante Japón, encajaron tantos temprano y quedaron obligados a remontar. El escenario menos halagüeño. La concentración defensiva no es el fuerte de un bloque inestable que comparte su falta de consistencia con la de su Federación. No en vano, la gestión federativa desde el Mundial de 2022 ha acogido, en menos de cuatro años, hasta a siete seleccionadores (contando a Renard). Uno de ellos sólo duró un mes en el cargo. Así es imposible que el colectivo se asiente y con este contexto se compenden los discretos resultados en las últimas Copas de África, donde no llegaron ni a los cuartos de final. Y eso que han florecido talentos como Gharbi (canterano del PSG) y Hannibal Mejbri (jugó en el Manchester United). Ambos gozan de calidad y buen pie, pero están mal acompañados y el escuadrón yace desmotivado.
Brobbey y Reijnders deciden
El primer tiempo se descomprimiría con el marcador descrito y los dos contendientes también aflojaron un tanto el rigor. Entonces aparecieron los espacios en ambos territorios y las ocasiones se sucederían con naturalidad. En el 13 el portero Bart Verbruggen estrenó sus guantes ante el testarazo propicio de Anis Ben Slimane; en el 15 Hannibal no llegó por poco a rematar un buen centro del centrocampista del Norwich; y la 'Oranje' respondió con una falta botada por Reijnders que Jean Paul van Hecke cabeceó alto y un pase al hueco filtrado por Dumfries que el arquero tunecino atinó a neutralizar frente al motor del Manchester City -minuto 20-. El correr del tiempo no alteraría el guion hasta la media hora, momento en el que los favoritos volvieron a acelerar y apagaron el intercambio de golpes.
El arreón arrancó con el cabezazo claro al que Cody Gakpo no supo dar la dirección correcta -minuto 30- y el chut de Dunfries que se marchó a córner y la volea mordida de Malen posterior que repelió Slimane en el área -minuto 31-. El cuero recuperó la celeridad y los Países Bajos aumentaron la presión, obteniendo robos altos que depararon el disparo desaprovechado por Ryan Gravenberch y la asistencia de Reijnders hacia Gakpo que el atacante del Liverpool no supo amortizar ante Dahmen -minuto 41-. No tuvo su día el extremo y aún así su delegación pudo conseguir un resultado escandaloso. Lo evitaron en el primer acto el portero tunecino, que le sacó un intento a Dumfries en el 44, y un Skhiri redimido de su fallo tempranero con varias intervenciones defensivas de urgencia que sostuvieron a su sistema.
Así las cosas, Túnez llegó al camarín casi festejando el 0-2. Habían concedido 12 remates y no pudieron generar más que uno entre palos. En plena tormenta europea produjeron un chut lejano y desviado de Gharbi, y un pase a la espalda de la zaga neerlandesa que abortó Verbruggen con una salida astuta. Nada más, entre otras cosas por la impresionante actuación de Aké como corrector. Mostró un dominio total de las coberturas. Por ende no tenía buena pinta el adiós de las 'Águilas de Cartago' a este torneo... y se dispusieron a comenzar el segundo tiempo con sólo nueve jugadores. El sumun de la desatención. Pero el fútbol acoge con gusto los episodios más descontextualizados y después de que Skhiri desviase in extremis una volea atronadora de Dumfries, Hannibal (crecido) lanzó un córner perfecto y Hazem Mastouri recortó distancias con un cabezazo portentoso -minuto 55-.
Sobrevino un imprevisto en toda regla que encendía la incertidumbre, mas la desconcentración tunecina se encargaría de devolver la calma a la 'Oranje' en un abrir y cerrar de ojos. En el 62 Reijnders lanzó cerrado un saque de esquina y Van Hecke se anticipó a todos para peinar el cuero y volverlo imparable tanto para el meta y como para Slimane. Hasta ahí llegó la maltrecha gallardía africana y Países Bajos no quiso gastar demasiada energía en la media hora restante. En consecuencia no se registrarían más llegadas reseñables que el pase aéreo filtrado por De Jong y mal despejado por Dahmen que derivó en la vaselina que Reijnders mandó al travesaño -minuto 66-; el paradón del guardameta tunecino ante el latigazo raso del omnipresente jugador del City -minuto 69-; un par de acciones de balón parado neerlandesas a las que le faltaron precisión en la finalización; y el centro-chut de Dumfries que hizo volar de nuevo a Dahmen -minuto -83-. Koeman pudo rotar y repartir descansos de cara al siguiente desafío, que medirá su evolución con el complicado Marruecos. Mientras tanto pueden celebrar. No pierden en una Copa del Mundo desde la final de Sudáfrica 2010, cuando España tocó la gloria. Y Túnez sale por la puerta de atrás después de un cañonazo de Mejbri que estiró a Verbruggen, en el colofón de un despropósito compartido entre el palco y el banquillo, pues limitaron al valioso Elias Achouri a un rol muy secundario y sólo jugaron con un delantero centro nativo en esta jornada.
Ficha técnica
1- Túnez: Aymen Dahmen; Ali Abdi, Ben Hmida (Ben Ouanes, min. 68), Montassar Talbi, Skhiri, Valery; Rani Khedira (Hadj Mahmoud, min. 68), Ismael Gharbi (Chaouat, min. 75), Anis Slimane (Achouri, min. 68), Hannibal Mejbri; y Hezam Mastouri (Tounekti, min. 90).
3- Países Bajos: Vertbruggen; Anthan Aké, Van Dijk, Van Hecke, Dumfries; Frenkie de Jong (Koopmeiners, min. 72), Gravenberch, Reijnders (Summerville, min. 72); Cody Gakpo (Lang, min. 84), Donyell Malen (Justin Kluivert, min. 72) y Brobbey (Depay, min. 77).
Goles: 0-1, min. 3: Skhiri, en propia meta; 0-2, min. 7: Brobbey; 1-2, min. 55: Mastouri; 1-3, min. 62: Van Hecke.
Árbitro: Katia García (México). Sin tarjetas.
Incidencias: partido correspondiente a la 3ª jornada del Grupo F de la Fase de Grupos del Mundial 2026, disputado en estadio de Arrowhead (Kansas City, Estados Unidos).