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hasta el momento, 291 personas han muerto y 900 han resultado heridas

Israel, en su respuesta a Hamas, prepara la invasión de Gaza

sábado 27 de diciembre de 2008, 11:00h
La Fuerza Aérea israelí continuó esta madrugada su bombardeo masivo de la franja de Gaza con ataques que mataron a siete personas, casi todos menores o mujeres, y destruyeron la Universidad Islámica, próxima a Hamás, según fuentes médicas y testigos.

Un hombre, dos mujeres y un bebé de un año de edad murieron en un ataque a un edificio del campo de refugiados de Yabalia, en el norte de la franja, indicaron fuentes médicas palestinas. Además, dos adolescentes y un niño de la misma familia perdieron la vida cuando la aviación militar israelí lanzó su carga explosiva en la ciudad de Rafah, en el sur de Gaza, agregaron las fuentes. Los últimos bombardeos elevan a más de trescientos muertos y mil heridos el recuento provisional de 48 horas de ataques aéreos israelíes contra centros vinculados a Hamás, según fuentes médicas.

La oficina del jefe de Gobierno del movimiento islamista en Gaza, Ismail Haniye, también fue bombardeada esta madrugada, informó el Ejército israelí en un comunicado que da cuenta en las últimas doce horas de ataques contra "docenas de objetivos vinculados a Hamás, como centros de almacenamiento y manufacturación de armas, túneles, lugares de lanzamiento de cohetes y almacenes".

Haniye no se encontraba en la oficina, pues todos los líderes de Hamás han pasado a la clandestinidad desde que comenzó la oleada de ataques. Poco después de la medianoche, los F-16 bombardearon la Universidad Islámica, situada al oeste de la ciudad de Gaza y próxima a Hamás, a diferencia de la cercana Universidad Al-Azhar, vinculada a Al-Fatah.

Los residentes en el barrio de Remal de la capital de la franja oyeron cuatro grandes explosiones que causaron el pánico en la zona y vieron grandes columnas de humo blancas y negras salir del edificio. Varios edificios del campus femenino con laboratorios químicos quedaron destruidos, mientras que inmuebles colindantes resultaron seriamente dañados, precisaron. El Ejército israelí defiende que se trataba de un "centro de desarrollo e investigación de armas empleado, entre otros usos, como laboratorio para desarrollar y manufacturar explosivos y parte inseparable de la infraestructura de manufacturación de cohetes Kasam".

Las milicias palestinas, por su parte, han seguido lanzando cohetes contra el sur de Israel, uno de los cuales ha matado a un israelí y herido a otros siete en la ciudad de Ashkelón, informa la radio pública del país. Además, un obrero palestino ha herido a cuatro israelíes -uno de ellos de gravedad- al apuñalarles en el asentamiento de Kiryat Sefer, en territorio cisjordano, informó la Policía.

El atacante resultó gravemente herido de bala en el primer aparente acto de venganza fuera de Gaza a la operación israelí en la franja. Según datos del Ejército israelí, más de 150 proyectiles han sido disparados contra las localidades cercanas a la franja, uno de los cuales mató el sábado a un hombre de la localidad de Netivot. Dos israelíes han muerto hasta el momento desde el comienzo de la ofensiva.

Entre los últimos puntos bombardeados está una comisaría de dos plantas situada en el campo de refugiados de Beach, en la ciudad de Gaza, que quedó completamente destruida, según indicaron testigos en la zona. Además, aviones del Ejército israelí bombardearon este domingo el sur de Gaza para destruir los túneles que comunican el territorio palestino con Egipto, informaron testigos en la zona. El ataque tuvo como objetivo la "Ruta Philadelphi", en la región de Rafah, donde cientos de subterráneos conducen hasta el Sinai (Egipto) y son utilizados para introducir en la franja suministros y armas.

Los bombardeos destruyeron parte del muro fronterizo, tras lo que al menos 500 palestinos escaparon del bombardeo israelí y entraron a Egipto. El paso se produjo cerca del punto fronterizo de Rafah. Los que cruzaron la frontera irregularmente son hombres y mujeres, y no están heridos, según dijeron a Efe fuentes policiales de Rafah.

El muro y la verja que separan a Egipto de la franja de Gaza se han visto impactados parcialmente por los bombardeos que realiza desde ayer Israel contra ese territorio palestino, lo que ha dejado grietas que permite el paso irregular de personas. La policía egipcia ha tenido que realizar disparos al aire para intentar evitar que los palestinos de Gaza crucen masivamente la frontera de forma irregular.

"Las fuerzas aéreas acaban de atacar más de 40 túneles hallados en la parte gazací de la frontera. Creemos que esos túneles eran utilizados para introducir de contrabando armamento, explosivos e incluso personas para entrenar a posibles suicidas de otros países de la región", indicó una portavoz militar israelí, Avital Leibovitch, en declaraciones a los medios de comunicación.

Por el momento se desconoce si ha habido víctimas en el ataque, que se suma a los bombardeos llevados a cabo esta mañana en varios puntos de Gaza en los que han muerto alrededor de 65 personas. Gran parte de ellos son las instalaciones de seguridad de Hamas que han sido destruidas, al igual que varias carreteras y talleres metalúrgicos usados por las milicias palestinas para construir cohetes.

Hamas ha pedido a Egipto que abra la frontera de Gaza para todos los palestinos que quieran salir de la franja y ha criticado que se ofrezca a permitir el paso tan sólo a los mutilados y heridos.

Egipto, sin embargo, ha anviado alimentos y medicinas a los palestinos de Gaza a través de los paso fronterizos de Rafah y de Kerem Shalom, según la agencia oficial de noticias egipcia MENA. Al menos diez camiones de ayuda humanitaria de la Media Luna Roja de Egipto cruzaron a Gaza.

Por otro lado, el ministerio de Exteriores egipcio convocó al embajador israelí en El Cairo, Shalom Cohen, para transmitirle su rechazo por la declaraciones del ministro de Defensa Ehud Barak sobre la ampliación de la operación militar en Gaza. Egipto abrió ayer el cruce de Rafah para permitir la entrada de ayuda humanitaria y la evacuación de los heridos.

El paso de Rafah fue clausurado en junio de 2007, cuando el grupo islamista palestino Hamás tomó el control de la franja tras expulsar a las fuerzas leales al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás. Hace poco más de un año, miembros de Hamás derribaron parte de la frontera, lo que permitió el paso de decenas de miles de palestinos a Egipto en busca de víveres y bienes de primera necesidad de los que carecían debido al bloqueo israelí sobre la franja.

Finalmente, once días después, Hamás y Egipto se pusieron de acuerdo para cerrar la frontera, lo que significó devolver a Gaza al aislamiento impuesto por el Estado hebreo. Desde entonces, el paso se ha abierto de forma esporádica sólo para permitir la salida de enfermos y la entrada de ayuda humanitaria.

Kerem Shalom situado al sureste de Gaza y a unos tres kilómetros y medio de Rafah, hace también frontera con Egipto y por aquí sólo se permite el paso de productos egipcios a través de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados palestinos (UNRWA). La comunidad internacional ha condenado los ataques de ambas partes y hecho llamamientos a la paz en la región, mientras las autoridades palestinas de Gaza y de Cisjordania han decretado tres días de huelga y luto.

Olmert advierte de que la ofensiva va para largo
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, advirtió de que la ofensiva "puede prolongarse durante mucho tiempo" y que Israel actuará con "sensatez, paciencia y firmeza" hasta "alcanzar los resultados deseados". Olmert pidió a sus ministros que "provean de servicios básicos a los residentes del sur de Israel", blanco de los cohetes palestinos y donde hoy cayó el proyectil más lejano lanzado hasta la fecha por las milicias desde Gaza, cerca de Ashadod, a unos 37 kilómetros de la franja y el puerto más importante de Israel.




El Gobierno de Israel aprobó hoy en consejo de ministros la llamada a filas de unos 6.500 reservistas en preparación de una eventual incursión militar terrestre en Gaza, para apoyar los masivos bombardeos aéreos que han causado 291 muertos en filas palestinas. Según medios locales, esos miles de reservistas serán preparados para el combate con vistas a una invasión terrestre de la franja, como hizo Israel en junio de 2006, tras la captura del soldado Guilad Shalit por tres milicias palestinas. El Ejército ha desplegado en torno a Gaza a cientos de soldados de infantería y cuerpos acorazados ante una eventual operación terrestre a gran escala.

El brazo armado de Hamás, las Brigadas de Azedín al Kasam, ha reivindicado el lanzamiento de ese cohete, uno de los 64 disparados por las milicias palestinas, incluido el que mató ayer a una israelí en Netivot, desde el inicio ayer de la ofensiva, que el Ejército israelí ha continuado esta madrugada con unos veinte ataques. Según fuentes médicas palestinas, el número de víctimas puede aumentar en las próximas horas, tanto por la continuación de los ataques como por el estado crítico en que se encuentran 120 heridos. Unos 65 palestinos perdieron la vida en la última oleada de ataques de la Fuerza Aérea israelí contra sedes de Hamás, talleres metalúrgicos y mezquitas, declaró el responsable del servicio de emergencias en Gaza, Moawiya Hasanein.

A primeras horas de la pasada noche, la aviación militar israelí destruyó la carretera Saladino, la principal de Gaza, a la altura norte y luego, durante la noche, los F-16 israelíes bombardearon 23 objetivos, entre ellos el edificio donde se reúne el Gobierno de Hamas en consejo de ministros, un almacén en Rafah y lanzaderas de cohetes, según fuentes de la seguridad palestina. En declaraciones a Efe, fuentes de la seguridad israelí cifraron en más de 210 el número de blancos de los bombardeos desde ayer, todos ellos "parte de la infraestructura terrorista de Hamás".

Los líderes del movimiento islamista se encuentran escondidos por miedo a ser el próximo objetivo de esta campaña, lanzada ocho días después de que concluyese la tregua de seis meses acordada en junio por Israel y el movimiento islamista con mediación egipcia.

Precisamente en Egipto, para tratar de la situación, se encontraba este domingo el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, quien calificó de "matanza" los ataques de Israel y dijo que se trata de una "grave catástrofe". Abás dijo que había mantenido contactos "directos e indirectos" con Hamas para evitar que terminara la tregua en Gaza que estaba vigente desde junio pasado y que venció el pasado 19 de diciembre y para evitar "la agresión israelí". "Lo que importa ahora es detener el derramamiento de sangre en Gaza", insistió Abás en una rueda de prensa con el ministro egipcio de Exteriores, Ahmed Abul Gheit, que dijo que Hamás está impidiendo el traslado a Egipto de heridos por los bombardeos israelíes.

El bombardeo se produce dos días después de que el Gobierno israelí adoptara la decisión de emprender una operación militar a gran escala en Gaza, si los grupos armados palestinos proseguían con el lanzamiento de cohetes contra el territorio de Israel. Según la prensa israelí, la ejecución de esa intervención militar se llevaría a cabo a partir del domingo para dar tiempo a que las autoridades egipcias realizaran un ultimo intento de mediación entre Israel y Hamas. La mediación egipcia tenía el objetivo de renovar la tregua que ambas partes suscribieron en junio y concluyó el pasado día 19.

La respuesta de las milicias palestinas
Un cohete palestino ha caído a escasos kilómetros de la ciudad de Ashdod, la mayor del sur de Israel, en la mayor distancia alcanzada hasta la fecha por un proyectil lanzado por las milicias de Gaza, informó hoy la Policía israelí.

La localidad costera de Ashdod está a unos 37 kilómetros de Gaza, su puerto es el más importante del Estado judío y tiene unos 200.000 habitantes. Otro cohete impactó al norte de Ashkelón, unos diez kilómetros más al sur, precisó el portavoz policial, Micky Rosenfeld. El brazo armado de Hamás, las Brigadas de Azedín al Kasam, ha reivindicado el lanzamiento. Es la respuesta de las milicias palestinas al bombardeo masivo israelí iniciado ayer en la franja y que ha causado 287 muertos y 900 heridos, tras una noche de ataques contra sedes de Hamás, talleres metalúrgicos y mezquitas, según fuentes médicas palestinas.

Hamás anuncia que proseguirá la resistencia "hasta la ultima gota de sangre"
El movimiento islamista Hamas anunció ayer que proseguirá la resistencia contra Israel "hasta la última gota de sangre", tras el bombardeo aéreo israelí en la franja palestina de Gaza. "Hamás continuara la resistencia hasta la ultima gota de sangre", afirmó el portavoz, Fawzi Barhoum, en declaraciones recogidas por la radio oficial de Gaza. Una mujer ha muerto en la ciudad israelí de Netivot, cercana a Gaza, por el impacto de un cohete lanzado desde la franja que controla el movimiento islamista Hamás. El lanzamiento se produjo tras la operación militar de Israel.
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