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SANCHEZ SE DESEMBARAZA DE YOLANDA DÍAZ ISCARIOTE

jueves 23 de julio de 2026, 14:41h

Yolanda Díaz Iscariote ya no suma nada. Por el contrario, resta. Pedro Sánchez ha decidido desembarazarse...

Yolanda Díaz Iscariote ya no suma nada. Por el contrario, resta. Pedro Sánchez ha decidido desembarazarse de ella y la ha propuesto para que ocupe la presidencia de la OIT en la ONU. Yolanda ha aceptado, y no porque vaya a percibir ciento cincuenta mil euros de sueldo y doce mil más cada mes para pagar su vivienda. A nadie amarga un dulce. Yolanda, consciente de su situación, ha dado sin rechistar su visto bueno. Pedro Sánchez cree que con el regalito, la Iscariote guardará secreto sobre lo mucho que sabe de los trapicheos monclovitas en los últimos años. Militante del partido comunista, Yolanda Díaz Iscariote, no tendrá fácil que la ONU, asuma su actividad.

En la biografía de la vicepresidenta del Gobierno sobresale un paraje vergonzoso. Yolanda Díaz le debía todo a Pablo Iglesias. Todo quiere decir todo. Una vez encaramada en Moncloa, gracias al fundador de Podemos, la nueva vicepresidenta traicionó de forma pública y radical al líder podemita y se ganó ese segundo apellido de Iscariote que la ha definido en los últimos años.

Sirvió genuflexa a Pedro Sánchez, pero cuando perdió el control de Sumar a causa de sus múltiples torpezas, el presidente del Gobierno decidió prescindir de ella ofreciéndole una salida digna y complicada. Yolanda Díaz de Iscariote ha vivido los últimos años, ha viajado y se ha acicalado como si fuera la hija de Onasis. El gasto nunca ha sido obstáculo para sus caprichos y veleidades.

Pablo Iglesias, con el buen talante que le caracteriza, ha hecho una declaración juzgando el regalo que Pedro Sánchez ha ofrecido a la vicepresidenta para sacarla del Gobierno. Nadie como él sabe que Yolanda se merece más que nadie el apellido Iscariote. Su traición a Podemos, a Pablo Iglesias, fue cínica, descarada y lamentable. Tanto a izquierdas como a derechas hay conciencia clara de la condición humana de Yolanda Díaz Iscariote, a la que se desea ahora, comodidad y éxito en su trabajo en la OIT, si es que la ONU mantiene semejante colaboración.