España y Marruecos han acordado este jueves implementar medidas para la entrega urgente de los miles de inmigrantes ilegales marroquíes que todavía se encuentran entrando a Ceuta.
A partir de las 12.30 horas se ha producido una entrada masiva de personas por el espigón fronterizo de familias, mujeres, jóvenes y niños que han logrado acceder después de bordear el espigón y acceder a pie por uno de los laterales de la aduana.
Cientos de ellos saltaron las vallas de protección, que no estaban custodiadas en ese momento por policías, y accedieron a Ceuta, mientras agentes de las fuerzas auxiliares marroquíes que se ocupan de la seguridad en tierra se retiraron al paso de los jóvenes.
Sin embargo, a partir de las 15.30 se ha reactivado la entrada de miles de personas que aún acceden ilegalmente a la ciudad.
Los agentes de la Guardia Civil han cortado los accesos a la frontera y están redirigiendo a los marroquíes hacia un lado de la carretera con la intención de no obstaculizar el tránsito de personas y vehículos que pretenden cruzar la aduana.
EFE ha advertido que muchas mujeres y niños pequeños están cruzando la aduana, para posteriormente deambular por las calles del centro de la ciudad, teniendo en cuenta que los alrededores del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se encuentran totalmente colapsados.
Ninguna autoridad se ha pronunciado sobre el número de personas que han podido entrar de forma ilegal en esta jornada.
Los agentes de seguridad preguntados por EFE aseguraron desconocer el motivo de esa masiva concentración de jóvenes para cruzar la valla, que coincide con la celebración de la Fiesta del Trono en Marruecos.
La Guardia Civil ha alertado de que está desbordada. La AUGC ha reclamado "efectivos, medios y una respuesta urgente". Jupol, sindicato mayoritario de la Policía Nacional, ha explicado que la situación está "completamente descontrolada".
"Llevamos días alertando y denunciando la grave crisis que se estaba gestando en la ciudad autónoma. Hoy, lamentablemente, se confirma lo que veníamos advirtiendo: Marruecos ha levantado de facto el veto a las salidas hacia Ceuta, en el marco de una estrategia de presión propia de una guerra híbrida, está permitiendo y favoreciendo una situación absolutamente inasumible para la ciudad", dice el sindicato.

Melilla acusa al Gobierno de permitirlo
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda (PP), se ha solidarizado con Ceuta por la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos, lo que ha calificado como “una catástrofe permitida por la inacción del Gobierno nacional” tras la sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe los rechazos en frontera en el mar.
Imbroda, en su perfil de la red social X, ha expresado su solidaridad y apoyo hacia Ceuta y ha reclamado una “urgente modificación” de la ley de extranjería para dar amparo legal a los rechazos en frontera en el mar, al igual que sucede en las fronteras terrestres de Melilla y Ceuta desde el anterior cambio impulsado por el Gobierno en 2015.
Además, Imbroda ha considerado “urgente” que España reclame a Marruecos “que impida esas avalanchas” de personas porque eso supone “violentar la soberanía de España”.
Poco antes, en declaraciones a los periodistas, Imbroda ha ahondado en la advertencia que ya lanzó este miércoles sobre un incremento de la presión migratoria en Melilla a raíz del fallo del Supremo, con un 80% más de entradas de menas en el último mes.
Imbroda ha insistido en que los centros de protección de Melilla acogen actualmente a más de 180 menas, a pesar de que el Gobierno cifró en 84 el límite máximo que debía tutelar en virtud de la declaración de contingencia migratoria.
“Realmente es alarmante, se ha incrementado muchísimo, sobre todo desde julio”, ha dicho el presidente melillense, que ha instado al Gobierno y a su delegada en Melilla, Sabrina Moh, a que “se pongan las pilas” porque “tienen la responsabilidad” en materia de inmigración.