Los ministros de Interior de los 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE) han mantenido una reunión informal para analizar la crisis migratoria que estalló la pasada semana en la ciudad autónoma española de Ceuta, donde llegaron a ingresar más de 50.000 migrantes por mar y tierra procedentes de Marruecos.
Al término de la reunión, Bruselas ha emitido un comunicado en el que espera la "solidaridad" con España de los estados miembros de la UE. "La UE está unida y dispuesta a apoyar a España. Elogiamos a España por su rápida respuesta a la situación en Ceuta y expresamos nuestras más sinceras condolencias por la trágica pérdida de vidas humanas. Las fronteras exteriores de la UE son una responsabilidad compartida y la migración exige una respuesta europea unida. La reunión de hoy, que he convocado, ha brindado una oportunidad importante para que los Estados miembros evalúen los instrumentos de que ya disponemos e identifiquen los ámbitos en los que se requiere una mayor cooperación", ha valorado Jim O'Callaghan, ministro irlandés de Justicia, Asuntos de Interior y Migración.
Los ministros del Interior coinciden en que hay acuerdo en "seguir combatiendo sin tregua a las redes de tráfico de migrantes, reforzar los retornos, fortalecer las fronteras de la UE, establecer asociaciones profundas con terceros países y mejorar la capacidad de previsión". Asimismo, abogan por "reforzar" a comunicación en momentos de crisis mediante una coordinación "más coherente".
En rueda de prensa, el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha comparecido en rueda de prensa para reflejar que la UE debe "actuar unida" y "sacar conclusiones correctas" tras la crisis.
La reunión nace de una petición de 22 jefes de Estado y de Gobierno de la UE, liderados por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y la danesa, Mette Friedericksen, que reclamaron el pasado sábado a la Comisión Europea (CE) acordar una respuesta coordinada y acciones inmediatas para el control de la frontera exterior.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó en otra misiva dirigida a la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, su "profunda preocupación" por la reacción de algunos Gobiernos europeos. A su juicio, "en el contexto internacional actual, la Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal", por lo que, "dada la gravedad de la situación" el Gobierno de España solicitó la convocatoria, con carácter de urgencia, de esta reunión ministerial.