El dispositivo de seguridad desplegado este sábado contrasta con la absoluta permisividad mostrada el 30 y el 31 de julio.
Las autoridades marroquíes frustraron este sábado un nuevo intento de entrada irregular en Ceuta después de que cientos de inmigrantes se concentraran en las inmediaciones de Castillejos, a pocos kilómetros de la frontera española. Según los datos difundidos por las autoridades y medios marroquíes, 294 personas fueron detenidas, entre ellas 248 de origen subsahariano y 46 ciudadanos marroquíes. Además, otras 61 personas fueron arrestadas por su presunta participación en la difusión de convocatorias para promover el cruce irregular a través de redes sociales.
El dispositivo de seguridad desplegado por Marruecos contrasta con la absoluta permisividad -cuando no connivencia- mostrada el 30 y el 31 de julio, cuando permitió la invasión de Ceuta por parte de 80.000 personas, la mayor parte marroquíes. Las Fuerzas Auxiliares y la Gendarmería reforzaron los accesos terrestres a Castillejos, mientras la Marina Real desplegó embarcaciones rápidas y las autoridades utilizaron drones para vigilar e identificar a distancia los movimientos de los grupos concentrados en las zonas próximas a la frontera. También se reforzaron las barreras físicas del lado marroquí.
Durante la jornada, los agentes marroquíes dispersaron a los grupos concentrados en las colinas próximas a Castillejos. Según las informaciones publicadas por distintos medios, en algunos momentos se emplearon gases lacrimógenos y material antidisturbios. La actuación evitó que se produjera una nueva entrada masiva en territorio español.
El operativo respondía a varios llamamientos difundidos durante los últimos días en redes sociales que anunciaban un posible intento de entrada en Ceuta el 15 de agosto. Las convocatorias habían generado preocupación tanto en la ciudad autónoma como en Marruecos, que estableció controles adicionales en las carreteras de acceso a Fnideq.
La jornada transcurrió también con un importante dispositivo de seguridad en el lado español. Las autoridades reforzaron la vigilancia de la frontera del Tarajal y de otros puntos sensibles de Ceuta ante la posibilidad de que los grupos concentrados en Marruecos intentaran alcanzar la ciudad por tierra o por mar.
Expulsión de periodistas españoles
El operativo estuvo acompañado de una controversia entre Marruecos y España después de que las autoridades marroquíes ordenaran a periodistas de RTVE y la Agencia EFE abandonar Fnideq mientras cubrían los acontecimientos.
Los profesionales se encontraban informando sobre las actuaciones policiales cuando recibieron la orden de abandonar la localidad. Según relató la corresponsal de RTVE, se les advirtió de que podían perder sus acreditaciones si no abandonaban la zona. También los hoteles donde se alojaban recibieron instrucciones para que los periodistas se marcharan.
RTVE rechazó la decisión. El presidente de la corporación, José Pablo López, consideró que la medida constituye un obstáculo grave para la libertad de prensa y el derecho a la información. La Agencia EFE también reclamó que se respete el ejercicio profesional de sus periodistas.
El Gobierno español expresó su preocupación por lo sucedido y señaló que se encontraba en contacto con las autoridades marroquíes para tratar de resolver la situación.