Rusia y Ucrania han ignorado el anuncio de tregua energética hecho por el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, que también intentó responsabilizar a dicho conflicto, y no al de Irán, de los altos precios del petróleo a nivel mundial.
Ambos bandos demostraron este martes con hechos que nunca dieron su visto bueno al cese de los ataques contra refinerías, gasolineras, red eléctrica y terminales portuarias de exportación de hidrocarburos, confirmando el análisis de la prensa internacional de que Trump se precipitó en su publicación en Truth Social.
Según informó el Ministerio de Defensa ruso, Kiev atacó durante la noche la refinería de Sizran (región Samara), perteneciente a la petrolera rusa Rosneft -capacidad de procesamiento de hasta 8,5 millones de toneladas anuales- y que ha sido atacada en cinco ocasiones en lo que va de año.
Además, los canales de Telegram informaron sobre ataques contra la planta aeronáutica Beriev, especializada en la reparación y modernización de aviones de guerra rusos, y un centro logístico de la cadena de comercio electrónico Ozon en la ciudad de Taganrog (región de Rostov).
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó esos ataques y también otro contra una instalación de lanzamiento de aparatos no tripulados en la región de Oriol.
Mientras, el ejército ruso ha atacado con drones un almacén y otras dos gasolineras en Kiev, según dijo en Telegram el alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klichkó, que estimó en dos los heridos graves. Rusia empezó a intensificar los ataques contra gasolineras de la capital a finales de la semana pasada.
Las autoridades ucranianas también informaron este martes de otro ataque a infraestructura de almacenamiento en la región sureña de Odesa. Estos ataques han hecho desaparecer de los estantes algunos productos de uso diario, como refrescos, productos de higiene íntima femenina y en algunos casos, sal.
Precisamente, Zelenski aseguró la víspera que Rusia tendría que dejar golpear no sólo las infraestructuras energéticas, sino también "otras infraestructuras críticas y las rutas de suministro alimentario". "Entonces, por supuesto que estamos dispuestos a garantizar un cese correspondiente de nuestros ataques", dijo.
Además, aseguró que "Ucrania no está convencida" de que Rusia tenga voluntad de cumplir con una tregua y expresó su temor de que el presidente ruso, Vladímir Putin, esté interesado exclusivamente en un parón parcial de cara a las elecciones legislativas del domingo.
Rusia rechaza y aplaude la iniciativa de Trump
Ucrania esperó una posible confirmación oficial rusa, pero ésta nunca llegó. "Vimos la publicación del presidente Trump sobre la tregua energética. En general, lo consideramos, sin duda, una idea muy buena", dijo hoy Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Añadió que Moscú está en contacto con Washington, ya que -adujo- "siempre está del lado de las soluciones pacíficas". Además, acusó a Ucrania de atacar anoche una de la infraestructuras energéticas rusas.
Con todo, Moscú, al igual que Kiev, no hizo leña del árbol caído y alabó los intentos de Trump, que habló la pasada semana con Putin, de contribuir a un arreglo pacífico en Ucrania.
De hecho, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró que su país está dispuesto a alcanzar "compromisos razonables" en Ucrania y adelantó una pronta reunión en Nueva York con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en el marco de las reuniones de la Asamblea General de la ONU.