Michelsen exprimió al jugador español en su estreno parisino. Aún así, el murciano encontró la manera de vencer y pasar de ronda, mostrabdo madurez.
El español Carlos Alcaraz avanzó a octavos de final del Masters 1.000 de París, del que ahora es el máximo favorito tras haber caído eliminados el alemán Alexander Zverev, número 1 del mundo, el serbio Novak Djokovic, el hombre que más victorias cuenta en este torneo, y el ruso Daniil Medvedev, que sumaba una buena racha.
El número 3 del ránking encadenó su sexta victoria, al derrotar en su debut en París al estadounidense Alex Michelsen, 35 del mundo, 7-6(4) y 6-3, para meterse en octavos de final del Masters 1.000 de París por cuarta vez. Alcaraz se medirá por un puesto en cuartos, su mejor clasificación en este torneo, contra el italiano Matteo Berrettini, verdugo del francés Ugo Humbert, finalista en 2024, por 7-6(3) y 7-5. El español ha ganado en tres de los cuatro duelos contra el transalpino, al que no se mide desde Wimbledon de 2023.
Tras su temprana derrota en Sanghai, Alcaraz ha dado muestras de un gran potencial y llegó a París tras haber conquistado en Viena, también bajo techo, su cuarto torneo del año, dando muestras de que ha dejado atrás la lesión de muñeca que le mantuvo alejado de las pistas cuatro meses.
El español tiene una buena oportunidad de apuntarse en París uno de los pocos torneos que le faltan, donde el año pasado cayó en su debut contra el británico Cameron Norrie y hace dos en su segundo partido frente al ruso Roman Safiullin. Michelsen, de 22 años, no se lo puso fácil y obligó a Alcaraz a batallar durante 1 hora y 42 minutos, pero acabó sucumbiendo ante el empuje del español.
Alcaraz, que nunca ha perdido contra un tenista más joven que él y que esta temporada no ha caído en su debut en ningún torneo, se coloco con ventaja en el primer set, pero el estadounidense logró equilibrar la desventaja y forzar un juego de desempate en el que llegó a mandar 4-1. Pero el español encadenó siete puntos consecutivos para cerrar el parcial. En el segundo su tenis fue más ofensivo y Michelsen tenía más problemas para ganar su saque, hasta que se lo arrebató en el octavo, para cerrar el partido en el siguiente.