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GOLF

Así ha muerto el LIV, el pomposo proyecto que quiso revolucionar el golf

Imagen generada con IA de OpenAI
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Imagen generada con IA de OpenAI
EL IMPARCIAL/Efe
jueves 5 de noviembre de 2026, 21:51h
Se confirma la extinción de la liga inflada con por petrodólares saudíes que sedujo a Rahm o Sergio García. El PGA sonríe.

LIV Golf ha comunicado que ante la retirada del inversor con el que pretendía poner en marcha un nuevo proyecto llamado LIV 2.0, asume que "la opción más responsable es avanzar hacia una liquidación ordenada", con lo que pone fin a la liga que nació en 2022 con la financiación de Arabia Saudí y que provocó una revolución en el mundo del golf. LIV, a través de una nota difundida este jueves, informó de que emprenderá el cese ordenado de sus operaciones supervisado por los tribunales en Estados Unidos después de que el pasado mes de septiembre solicitara la bancarrota ante un juzgado de Nueva York, una vez que el fondo soberano saudí dejó de inyectar fondos cuando terminó la temporada en agosto.

Tras pedir la quiebra, BC Partners Credit anunció en septiembre su compromiso de poner 300 millones de dólares (unos 265 millones de euros) para reflotar la liga, pero la marcha de algunas de las estrellas de LIV, como los españoles Jon Rahm y Sergio García o el inglés Tyrrell Hatton, y el escepticismo de otro grupo de jugadores sobre LIV 2.0 han llevado a la compañía financiera a retirarse del proyecto. "Las partes involucradas no lograron alcanzar un acuerdo sobre ciertos términos pendientes en el acuerdo de reestructuración. En consecuencia, se ha rescindido y no se prevé que la transacción siga adelante por el momento", señala el comunicado de LIV.

Pérdidas por valor de 5.000 millones de dólaresy  tope de ingresos anuales de 257 millones

Según la entidad que dirige Scott O'Neil, a la vista de las actuales circunstancias, "avanzar hacia una liquidación ordenada es la opción más responsable para la liga en este momento". "La dedicación de los jugadores, empleados, socios y aficionados de LIV Golf hizo posible todo lo logrado por la Liga, y agradecemos a BC Partners Credit por su considerable tiempo y esfuerzo, al Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF) por su colaboración y a los asesores de la Liga por su labor durante todo este proceso", añade la nota.

 

 

LIV Golf nació a mediados de 2022 con el sostén financiero del PIF y supuso una revolución en el mundo del golf al entrar en liza con los dos circuitos tradicionales, el PGA Tour estadounidense y el DP World Tour europeo con un modelo de competición rupturista. Apostó por torneos a tres rondas -54 hoyos, de ahí su nombre en números romanos-, sin corte, con los jugadores distribuidos por equipos y con premios económicos que rompieron moldes.

Se estima que desde la creación de la liga, el PIF inyectó unos 5.000 millones de dólares (unos 4.250 millones de euros) con los que fichó a grandes estrellas, como Rahm, el estadounidense Bryson DeChambeau, el australiano Cameron Smith o el chileno Joaquín Niemann. El PIF justificó su marcha del proyecto en el nuevo contexto económico y geopolítico motivado por la guerra entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero y la inestabilidad que generó en Oriente Medio.

Rahm, arrepentido tras salir de LIV

Durante el proceso de liquidación, LIV asegura que va a permanecer "abierta a considerar cualquier alternativa que maximice el valor con terceros que pueda surgir", aunque la fuga de jugadores hace inviable una eventual continuidad. "Construir una plataforma global diseñada para atraer a aficionados nuevos, más jóvenes y diversos al golf ha sido una experiencia inolvidable para todos nosotros. LIV Golf fue divertido, exigente, inspirador, a veces desafiante, pero siempre gratificante", remarcó O'Neil. LIV subraya que "se enorgullece del papel que ha desempeñado en la configuración del panorama del golf", con medidas como la competición por equipos. "Su impacto en el deporte se sentirá durante muchos años (...)", concluye el comunicado. Al margen de atraer a figuras con cantidades astronómicas y a jóvenes talentos, LIV supuso la mayor disrupción que había habido hasta entonces en el mundo del golf por su novedoso formato. Su puesta en escena dio pio a un cisma tras la decisión del PGA Tour de vetar en sus torneos a los participantes en LIV.

Provocó además que las pruebas de la liga saudí no computaron para el ránking mundial, lo que menoscabó las opciones de sus jugadores de participar en los torneos grandes. Esta situación cambió el pasado mes de febrero cuando la liga saudí aceptó ampliar a cuatro las rondas de sus torneos, lo que suponía renunciar a una de sus señas de identidad. LIV 2.0 pretendía ser una competición de 75 jugadores, con diez torneos al año en lugares como Sudáfrica o Australia, de los cuales cinco fuesen por equipos para mantener la esencia con que nació la competición. Jugadores como Rahm, Sergio García o Hatton ya han anunciado que se integran en el DP World Tour, mientras que otros, como DeChambeau, no han concretado su futuro. 

 

 

Por otro lado. Rahm admitió este martes que una vez desvinculado de LIV, su deseo sería regresar al PGA Tour estadounidense y que estaría dispuesto a aceptar el programa de retorno que le ofrecieron el pasado mes de enero y que rechazó para seguir en la liga saudí. Rahm se refirió a la posibilidad de reincorporarse al PGA Tour en una rueda de prensa en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), donde este jueves disputa la primera parte de la final del DP World Tour, el circuito europeo, su primera torneo desde el pasado 18 de septiembre, cuando quedó último en el de Wentworth (Inglaterra). Tras rechazar su participación en el nuevo proyecto de LIV 2.0, el jugador vasco señaló que tiene garantizado jugar el DP World Tour la próxima temporada, aunque dio a entender que le gustaría retornar al circuito estadounidense, del que salió para militar en la liga financiada por Arabia Saudí con un contrato multimillonario. Preguntado si aceptaría el plan de regreso que se le ofreció en enero, similar al del estadounidense Brooks Koepka, Rahm se sinceró: "Probablemente sí. ¿Por qué no? Sí, pero es una gran incógnita. Dudo mucho que me ofrezcan el mismo contrato que a Brooks. Pero si me ofrecieran las mismas penalizaciones, probablemente las aceptaría".

Desveló que no ha tenido contacto aún con el PGA Tour, pero confió en que pueda haberlo: "No sé qué nos depara el futuro. Sabemos lo que hicieron con Brooks. Estas son circunstancias diferentes. No sé cómo se desarrollarán las cosas. Pero es una buena garantía saber que puedo jugar en el DP World Tour el año que viene, y si llega el caso, estoy muy emocionado de jugar un año completo". En el caso de tener que cumplir el año de sanción que el PGA Tour ha exigido a los jugadores que han salido de LIV, opinó que al tener tarjeta del DP World Tour sería “una posición bastante buena en el peor de los casos”. De ser aceptado en el circuito estadounidense, Rahm se comprometió a participar en un buen número de torneos del circuito europeo como agradecimiento a que le hayan concedido tarjeta para 2027. El exnúmero uno del mundo confesó que el nuevo proyecto LIV no le motivaba: "No me gustaba hacia dónde iban con 2.0. No me entusiasmaban los cambios que estaban haciendo y no estaba dispuesto a seguir ese camino". "Demasiadas incógnitas en ese momento y todavía hay bastantes. Parecía que se estaba alejando del golf en equipo y de algunas de las cosas que hacían de LIV. Se convirtió en algo más parecido a un tour regular. Así que, para ser honesto, nunca fue una opción que considerara seriamente", explicó. Y reconoció que la incertidumbre que hubo en los últimos meses le afectó a su rendimiento deportivo: "Sin duda me ha distraído y me ha quitado tiempo de lo que quiero hacer. Ha sido una distracción".

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