El expríncipe Andrés llegó a ingresar más de 2.000 libras mensuales (2.396 euros al cambio de hoy) por subarrendar tres viviendas en los terrenos de su antigua residencia de Royal Lodge, en Windsor, pese a que él mismo estaba exento de pagar alquiler, según un informe parlamentario publicado este viernes. Los datos recabados por la comisión de Cuentas Públicas de la Cámara de los Comunes indican que las tres viviendas estuvieron alquiladas simultáneamente durante menos de un año, desde finales de 2021.
En la mayor parte de los 22 años que Andrés ocupó Royal Lodge, se cree que solo estuvo arrendada una de ellas, a un empleado de la familia real y por debajo del precio de mercado.
Sin embargo, la comisión no ha podido determinar cuánto ingresó el hermano del rey Carlos III en total durante el periodo, ya que no dispone de los registros necesarios para conocer durante cuánto tiempo estuvieron alquiladas las diferentes propiedades ni las cantidades percibidas.
La investigación parlamentaria se puso en marcha para examinar las condiciones excepcionales en las que Andrés arrendó Royal Lodge, por la que pagaba una renta simbólica de "un grano de pimienta", aunque inicialmente invirtió 7,5 millones de libras (8,98 millones de euros) en su renovación.
Royal Lodge forma parte de la cartera inmobiliaria de Crown Estate, un organismo independiente que gestiona terrenos y propiedades vinculados a la Corona, pero que no constituyen el patrimonio privado del monarca, sino que sus beneficios se transfieren al erario público. Si bien el contrato con el entonces duque de York le permitía subarrendar las viviendas anexas, los diputados cuestionan que la entidad no supervisara las cantidades que cobraba a los inquilinos.
Por ello, la comisión recomienda que los futuros contratos de Crown Estate prohíban el subarrendamiento salvo autorización previa del organismo, que deberá conocer las condiciones económicas.
Por otra parte, los diputados también piden a la Casa Real que adopte criterios uniformes y acordes al mercado para fijar los alquileres de las residencias ocupadas por miembros de la familia sin funciones oficiales, tras revelarse que las princesas Beatriz y Eugenia, hijas de Andrés, disfrutan de alquileres ventajosos que abona el monarca de su bolsillo.