Los líderes de CCOO y UGT no han defendido a los trabajadores ni un solo día de los 8 años de Gobierno de Pedro Sánchez. No han convocado una manifestación de protesta por los más de 2 millones y medio de parados y una de las tasas más altas de desempleo de Europa, el 10 por ciento; ni por el drama de muchas familias que no llegan a fin de mes, el 20 por ciento de los hogares, o porque en España más de 12 millones de personas, el 25,7 por ciento de la población, se encuentran en riesgo de sufrir pobreza. Tampoco se han atrevido a denunciar los incontables casos de corrupción que cercan al Gobierno, de los millones de euros que ministros y allegados a Sánchez se han llevado del dinero de los españoles.
Sin embargo, les ha faltado tiempo para unirse con entusiasmo a la campaña electoral del PSOE con la convocatoria de una indecente huelga general contra la Oposición. Indecente, porque los sindicatos están obligados a enfrentarse a los Gobiernos, como el llamado “progresista” que perjudican a esos trabajadores, no a la Oposición que nada tiene que ver con las políticas económicas.
Aterrados de perder sus muchas prebendas sin dar un palo al agua, Pepe Álvarez y Unai Sordo se han levantado de la hamaca para salir a la calle a protestar exclusivamente por la posible victoria del PP en las elecciones de 29-N. Y es que el Gobierno de Sánchez ha incrementado en un 260 por ciento las subvenciones que reciben hasta alcanzar los 38 y 32 millones de euros respectivamente, un regalo que CCOO y UGT quieren pagar con el oportunismo político de agitar el fantasma de la llegada de la derecha al poder. Para hacer proselitismo como si se tratara de partidos políticos, no de sindicatos. Para apoyar a los partidos de izquierda, en especial al PSOE, que se hunden irremisiblemente, según recogen todas las encuestas.
Los líderes de CCOO y UGT pasarán a la historia por ser los únicos que no se han manifestado contra un Gobierno, a pesar de los datos del paro y la pobreza que hemos comentado. Y también por ser los únicos en convocar una huelga general contra la Oposición, algo inaudito. Un despropósito.
A Pedro Sánchez le ha traicionado el subconsciente, y en su mitin de Valencia ha hecho de portavoz sindical al defender que la huelga general no se ha convocado contra nadie, sino a favor de “Maricarmen”; esto es, se trataría de salir a la calle a protestar por la crisis de la vivienda, cuando se trata de una crisis provocada por las nefastas medidas tomadas por el Gobierno que ha presidido durante 8 años, no por la Oposición.
Y así, este miércoles Pepe Álvarez y Unai Sordo, los ministros en la sombra del Gobierno, pisarán por fin la calle y encabezarán unas manifestaciones para culpar a la derecha de los problemas económicos que sufre España, como el de la vivienda. Y lo harán dos días antes del comienzo oficial de la campaña electoral. Celebrarán un multitudinario mitin con el ingenuo propósito de evitar la descomunal y previsible derrota de la izquierda en las urnas.