Finaliza un ciclo para la industria del automóvil; al menos, para la industria europea, la de las marcas de-toda-la-vida que en estos momentos están más preocupadas por su supervivencia que por sus productos. Conscientes todas de que con ayudas al sector sólo se logra prolongar la agonía porque si los ciudadanos no compran coches, no hay futuro, por más ayudas que lleguen de los gobiernos.
Así las cosas, en la
muestra de Ginebra, sin duda la más importante de Europa, no ha habido apenas novedades que reseñar. Contamos un total de 89 novedades reseñadas en el dossier informativo a los medios de comunicación, pero de verdad, de verdad, novedades reales de coches nuevos, solo hemos visto ¡cuatro! Algo inimaginable en ediciones anteriores.
Versiones nuevas, motorizaciones revisadas, face-liftings, retoques, renovaciones de gama y algún dream-car. Y una obsesión por el coche híbrido y el motor eléctrico sin verdaderos avances en esta materia ni en lo que parece pueda ser de verdad el futuro razonable: la pila de combustible.
Interesante la aportación de Opel con su
Antera. No es un coche híbrido, aunque dispone de un motor eléctrico y otro de combustión; pero este último no mueve el coche, sino que carga las baterías, que sirven para mover el coche durante 60 kilómetros. En definitiva, el mismo sistema de los trenes electrodiesel, en los que un enorme generador produce la electricidad para mover la máquina: nuevos caminos de experimentación.
Hablando con un técnico de Mazda sobre las posibilidades de los coches eléctricos, comentaba que se han alcanzado ya niveles de autonomía de 250 kilómetros y tiempos de recarga de menos de una hora. Son importantes avances, pero de utilización inimaginable aun. ¿Se imaginan estos coches en el “puente” de San José? Solo entre Madrid y Valencia se mueven 500.000 coches. Tendrían que parar a mitad de camino para repostar durante una hora. ¡Se necesitarían miles de puestos de repostaje para suministrar la energía a medio millón de vehículos teniendo en cuenta que cada puesto no puede atender más que a 24 coches cada día! Más de 20.000 puestos de suministro para atender a desplazamientos de esta magnitud. Inimaginable por ahora. La alternativa eléctrica es aun una quimera para el transporte individual.

Así que mientras llega la alternativa sin emisiones, contentémonos con nuestro viejo motor de explosión o de combustión que cada día es más eficiente en términos de consumo y de emisiones; aunque siempre necesitará del petróleo... y el oro negro se acabará un día.
Uno de los modelos verdaderamente nuevos es el
Volkswagen Polo. Descartado ya el Lupo, el Polo es el Volkswagen más pequeño actualmente en producción, precisamente en la planta de Landaben (Pamplona). El nuevo Polo comenzará a venderse poco antes del verano y tiene una estética bastante alejada del Golf, algo que en las dos últimas versiones no ocurría, hasta el extremo de que para muchos usuarios, el Polo era el Golf pequeño. Ahora no es así y una serie de nervaduras laterales le confieren una estética mucho más meridional, como si quisieren competir con modelos más generalistas. La mayor novedad procede del campo mecánico, con la incorporación de la nueva generación de los motores de gasolina FSI y sobre todo, con la posibilidad de montar los cambios DSG con lo que el Polo podría ser el primer coche pequeño en el que el cambio automático fuese una opción real. Nada se sabe aún de precios, pero tal como están las cosas, seguro que no serán más caros que los anteriores. Inicialmente está previsto la utilización de cuatro motores de gasolina y tres diesel.

En esta misma categoría se vio en Ginebra el nuevo
Renault Clio. No es un verdadero nuevo modelo, sino un remake del anterior Clio de 2006. También, como el Polo, comenzará a venderse en Junio y nada se ha comunicado sobre motorizaciones disponibles y precios. Lo que si se ha podido ver es que se ha cuidado especialmente el interior, con equipamientos muy a la moda: navegador, y sistemas de sonido de altas prestaciones a precios muy competitivos (eso dicen). Por lo que vemos, el éxito del Toyota Yaris en su versión Rock and Rio marca el camino de este segmento del mercado, con una clara vocación de coches para gente joven que prefiere equipamientos de confort y ocio a motorizaciones prestacionales.

Pero la gran novedad de Renault es el nuevo
Scenic, el monovolumen medio de la marca. Como en el anterior modelo, existe en versión corta (de 4,34 metros de longitud) de 5 plazas y la versión larga (22 centímetros más) con 7 plazas en tres filas de asientos, que se pueden ocultar bajo el piso del maletero. Esta version larga, bautizada Grand Scenic no tiene rueda de repuesto, como en otros monovolúmenes medios de 7 plazas, algo que a los usuarios suele asustar. Estéticamente ha cambiado de manera rotunda, con una similitud notable con los Volvo XC en su parte posterior. Tampoco se sabe mucho de los planes comerciales para el mercado español donde llegarán a finales de mayo.

En este mismo segmento que el Scenic, se presentó en Ginebra el
Peugeot 3008; la primera incursión de la marca en este competido segmento en el que sus “primos”, los Citroën hace años que dominan el mercado con los Picasso. Y para diferenciarse de los Citroën, el Peugeot juega a la carta del crossover. No es que se trate realmente de un todo camino, pero sí que tiene posibilidades de ser utilizado fuera de las carreteras asfaltadas. Para ellos cuenta con un sistema de control de tracción muy elaborado, denominado “Grip Control” que ofrece cinco posibilidades: standart, nieve, todo camino, arena y desconectado. Habrá que ver el funcionamiento real del sistema en cada una de estas circunstancias, pero a priori, parece una solución ingeniosa y con una sencillez mecánica más atractiva que los usuales sistemas de tracción a las 4 ruedas.
Y como novedades absolutas, en el mercado de los coches “razonables”, nada más queda que reseñar. Dejamos para un próximo comentario los coches de los sueños; modelos tan espectaculares o inalcanzables como el
Aston Martin One-77 o el
Maybach Zepellin o algunas nuevas versiones de coches ya conocidos, como el nuevo Audi TT RS, el Volkswagen Golf GTi sexta generación o la versión familiar del
Seat Exeo, bautizada ST. Hay tiempo de volver sobre todos ellos.
José María Cernuda
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Pregunta: Soy muy aficionado a la nieve y dispongo de un porta-esquís Thule que fijo en barras sobre el techo. Pienso adquirir un nuevo coche (aun no me he decidido por el modelo) pero ninguno tiene vierteaguas sobre los que fijar las barras para la naveta. ¿Qué se puede hacer? ¿Debo comprar una nueva baca para llevar el equipo? (Miguel Angel Delgado Herraz, Madrid)
Respuesta: La verdad es que los nuevos coches no prevén la utilización de porta objetos sobre el techo; al menos las berlinas. Muchos de los modelos Station Wagon (breaks o familiares) sí que suelen poder instalar como opción barras sobre las que sujetar cualquier elemento. La marca Thule ofrece también dispositivos de anclaje adaptables a casi todos los modelos de coches. Pregunte en cualquier distribuidor. También hay fijaciones por imán adaptables a cualquier modelo, pero no a cualquier naveta, así que tendrá que optar por buscar el accesorio de anclaje o cambiar el portaesquíes en función del modelo que adquiera. También tanga presente que son ya muchos los coches con carrocería familiar que admiten el llevar esquíes en su interior; bien abatiendo los asientos o bien a través de un sistema de reposabrazos central abatible y comunicado con el maletero.