Los abusos de Chávez
lunes 13 de abril de 2009, 19:59h
La reputada revista The Economist afirma que la democracia venezolana está en peligro, mientras la Conferencia Episcopal venezolana dice que el sistema democrático está “en grave riesgo de colapso”. Efectivamente, el Presidente Chávez ha implementado una serie de medidas, que demuestran claramente su vocación totalitaria, de evidente estirpe fascista (como nos aclara Enrique Krauze, en su reciente libro el Poder y el Delirio), condimentada con una retórica y una praxis económica neocomunistas. La persecución de los adversarios políticos más relevantes como el Alcalde de Maracaibo Manuel Rosales y ex candidato presidencial. El arresto del general Baduel, ex Ministro de la Defensa, quien repuso a Chávez en el poder, en abril del 2002. La inhabilitación inconstitucional del popular ex alcalde Leopoldo López.
Todos acusados de corrupción. “Curiosamente”, después de 10 años en los cuales el chavismo ha gobernado en el 90% del país, el 90% de los acusados de corrupción son líderes de la oposición. A los dirigentes democráticos, que no pueden ser acusados de corrupción, porque todavía no han gobernado , como el Alcalde de Caracas , Ledezma y el Gobernador del Táchira, Pérez Vivas, se les despoja de sus atribuciones, de sus presupuestos y hasta de sus sedes, redactando leyes a la medida y/o mediante la utilización de turbas violentas, que siguen el modelo de las S.A. de Rohm, en la Alemania nazi, de las “escuadras” de Farinacci en la Italia fascista y de los mal llamados “batallones de la dignidad” de Manuel Noriega en Panamá. El nombramiento inconstitucional de un vicepresidente para Caracas, un verdadero “gauleiter” nazi, nombrado a dedo por el caudillo, confiscando las funciones del Alcalde electo por el pueblo, es una verdadera ofensa a la voluntad democrática de los caraqueños. El gobierno afirma que hay razones funcionales para ese nombramiento. Lo cual es un verdadero insulto a la inteligencia de los venezolanos, que se preguntan: ¿Porqué el gobierno sólo se da cuenta de estas necesidades “funcionales”, cuando, después de diez años, la oposición gana la Alcaldía? Además, Chávez aprovecha el asueto de Semana Santa y su viaje al exterior, para anunciar la condena de los ex jefes policiales de Caracas, acusados, sin evidencias, del asesinato de algunas víctimas de los disturbios del 11 de abril del 2002. Ese día hubo muertos de ambos lados del espectro político.
Pero, “curiosamente”, los llamados pistoleros de Puente Llaguno, que todo el país vio disparando contra los manifestantes de la oposición, fueron juzgados en cuatro meses, condenados a penas leves y después amnistiados por Chávez. En cambio, el juicio de los comisarios, duró casi cuatro años y se les condena a la pena máxima de 30 años, pena que, en Venezuela, ni siquiera reciben los asesinos en serie. El abuso de poder es descarado. Los dirigentes de la alternativa democrática deben saber responder oportuna e inteligentemente a esta arremetida fascista. Hay que conformar urgentemente una instancia unitaria de dirección política para lo que podría llamarse, siguiendo el ejemplo chileno, la Concertación Democrática. La instancia no puede ser una asamblea de grupúsculos. Los grupos y personalidades de la sociedad civil, incluyendo los medios de comunicación, deben aceptar el rol de asesores y dejar la dirección política a los políticos.