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Gonzalo Jiménez de la Espada, emisario cultural de primera categoría

Hidehito Higashitani
lunes 27 de abril de 2009, 19:54h
Ya traté, en mi artículo anterior, del libro “Cuentos del Japón viejo”, recientemente reeditado en España, y de la excelente calidad literaria del texto en español redactado por Gonzalo Jiménez de la Espada durante su estancia en Tokio en los albores del siglo XX.

Jiménez de la Espada estudia en la Institución Libre de Enseñanza siendo discípulo predilecto de Giner de los Ríos y termina su licenciatura en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid. Después trabaja en la Junta para Ampliación de Estudios, organismo creado por el real decreto de Alfonso XIII en enero de 1907 para el desarrollo y la difusión de la cultura española en el ámbito tanto nacional como internacional con el propósito de salir del pesimismo nacional ocasionado por el desastre del 98.

En septiembre del mismo año de la creación de la Junta, Gonzalo Jiménez de la Espada decide aceptar la oferta de un puesto de profesor de español en la Escuela Nacional de Idiomas de Tokio y permanence hasta 1917 en la capital japonesa impartiendo sus lecciones de lengua y cultura españolas en dicho centro.

Durante su estancia en Japón, se dedica con intensidad a fomentar los estudios de las letras hispanas y consigue la admiración de todo el alumnado a través de su indudable calidad intelectual y de su carácter personal entrañable. Y además de su trabajo docente, movido por su innata curiosidad intelectual heredada posiblemente de su padre –el conocido explorador y naturalista Marcos Jiménez de la Espada-, se siente enormemente atraído por la cultura japonesa en sus múltiples manifestaciones en la vida diaria y en las costumbres.

De esta manera, se formó bajo su tutela un excelente grupo de estudiosos que con el tiempo llegarían a ser pioneros en el hispanismo en Japón tales como Hirosada Nagata, el primer traductor del Quijote a la lengua japonesa y considerado como “patriarca” del hispanismo en Japón, y Shizuo Kasai, destacado especialista de la lengua española que a su vez llegaría a formar un sinfin de jóvenes estudiosos especializados en la cultura hispánica.


El Prof. Kasai, en su interesantísimo libro de “Memorias”, nos deja múltiples testimonios sobre su querido profesor venido de España: “El Prof. Espada nació en la histórica ciudad de Salamanca y se vino a Japón a los 33 años de edad como profesor invitado por el Gobierno japonés y cuando le conocí en clase como alumno ya llevaba ocho años enseñando en la Escuela Nacional de Idiomas de Tokio. Me sentí muy orgulloso de poder recibir clases de la lengua española impartidas por un profesor nativo de porte tan distinguido y de tanta finura en sus modales como este señor.”

Y a continuación se refiere a su aspecto intelectual y le presenta como lector insaciable de libros de aquella época: “El Prof. Espada se había licenciado por la Universidad de Madrid y era de la misma generación que el filósofo Miguel de Unamuno, el dramaturgo Jacinto Benavente, el novelista Pío Baroja y el ensayista Azorín. No sé si tenía trato directo con estos escritores de renombre, pero por lo menos puedo asegurar que cada vez que se publicaba algún nuevo libro de estos escritores en España, hacía que se lo enviaran directamente de España y lo devoraba con gran fruición.”

Aparte de su versión española del libro “Cuentos del Japón viejo”, Gonzalo Jiménez de la Espada también es conocido como traductor del libro “Bushido” (literalmente “El Camino de Samurai”) del famoso pensador japonés Inazo Nitobe(1862-1933). Se trata de un interesante estudio de la psicología y la sociedad japonesas a través del análisis del código ético de los antiguos samurais -conceptos de honor, lealtad, coraje, benevolencia, cortesía y tantas otras características del pueblo japonés-, y es considerado como uno de los libros clave para comprender la forma de ser y la idiosincrasia del pueblo japonés.

La versión española del libro a cargo de Gonzalo Jiménez de la Espada se publicó en 1909 en Madrid por la Editorial Daniel Jorro con el título de “Bushido. El alma de Japón”, uno de cuyos escasos ejemplares que quedan y que he podido hojear se conserva actualmente en la biblioteca nacional de Madrid.

Aparte del interés que nos suscita el texto traducido, la introducción que acompaña al texto y escrita por nuestro traductor nos ofrece una agudísima visión personal del carácter japonés. Gonzalo Jiménez de la Espada allí pretende realizar un estudio comparativo entre el caballero español y el samurai japonés a través de los puntos comunes que se obsevan: el legendario orgullo, el desprecio por los bienes materiales y la cortesía de ambas caballerías.

En 1917 Gonzalo tiene que regresar a España después de diez años de ejercer su cargo en pro de la difusión de la cultura española en el país del sol. Kasai comenta: “El Prof. Espada nos dejó a principios del mes de julio para regresar definitivamente a España. Tuvo que hacer el viaje con un rodeo enorme por Estados Unidos por ser esta ruta de regreso relativamente segura porque en aquel entonces, estando toda Europa en plena Primera Guerra Mundial, la ruta por el Canal de Suez y el Mar Mediterráneo estaba expuesta al peligro del ataque de los submarinos alemanes que pululaban por esos mares.”

Al regresar a Madrid, sigue con su labor pedagógica en los centros de enseñanza dirigidos por la Junta para Ampliación de Estudios. Y acaba su vida en plena Guerra Civil Española, tal como cuentan Julio Baquero Cruz y José Pazó Espinosa en su Epílogo a la nueva edición de los “Cuentos del Japón viejo”: “Gonzalo, republicano y laico en la zona republicana, muere en circunstancias oscuras en Barcelona hacia 1938.”

Hidehito Higashitani

Catedrático de la Dokkyo University

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