El Parlamento Europeo y la formación de los Médicos
miércoles 03 de junio de 2009, 21:27h
Recientes decisiones aprobadas en el Parlamento Europeo indican hasta que punto las votaciones se agrupan por pautas culturales comunes en contraste con los enfrentamientos ideológicos que presenciamos en los parlamentos nacionales. Un caso reciente ha sido la normativa sobre límites de horas de trabajo. En el afán uniformizador de los legisladores europeos no se ha aceptado la excepción de los médicos en formación equiparándolos a cualquier actividad sin querer aceptar su carácter singular. El debate enfrentó no a grupos ideológicos sino a británicos y alemanes (que valoran su larga tradición de medicina académica) y todos los demás, atacados del buenísimo imperante y apenados por los pobres médicos que en tan tierna juventud carecen de suficientes horas de ocio.
El sistema de formación de médicos hospitalarios (Sistema MIR) adaptado del modelo anglosajón ha sido un éxito indiscutible en la formación de especialistas durante los últimos años. El análisis de resultados ha tenido dos enfoques, el nivel de formación y la efectividad asistencial. El periodo MIR supone una inmersión profesional intensiva que además de su eficacia docente tiene dos efectos claramente beneficiosos, contrasta la, hasta ese momento, hipotética vocación profesional y crea modos de hacer como el vinculo con el paciente como primaria responsabilidad. Todas las encuestas indican que los médicos especialistas consideran este periodo de inmersión intensiva como un elemento crucial de su carrera profesional.
Recientemente se ha discutido si las largas horas de trabajo, que es intrínseco a este modelo, ponen en riesgo la efectividad asistencial al producirse errores debidos al cansancio de tantas horas de trabajo. Esto ha llevado a que en ambas orillas del Atlántico se haya recomendado una cierta reducción de tan largas jornadas. Un reciente artículo editorial de New England J. Medicine (To nap or not to nap) revisa este tema y concluye que esta disminución no solo no disminuye los errores médicos sino que aumenta su incidencia e incrementa la estancia media debido al cambio continuo de medico responsable del caso que esta reducción conlleva. El editorialista preconiza que se individualice por especialidades el horario de médicos en formación y critica la recomendación del organismo regulador de un límite de 80 horas semanales ya que ello produciría efectos deletéreos en la asistencia pero sobre todo en la formación de los jóvenes médicos.
El enfoque del parlamento europeo fue, como casi siempre, simplista y bastante demagógico obligando a un horario único de 48 horas semanales para todos los trabajadores como tope máximo (incluyendo a los médicos en formación). Los diputados británicos (y casi todos los alemanes) intentaron introducir una enmienda pensando precisamente en el desastre que supone este modelo para el sistema MIR pero fueron derrotados. Gracias a esta norma, apoyada con entusiasmo por todos los parlamentarios españoles, en la actualidad el medico en formación no puede estar el hospital mas de 48 horas semanales incluyendo los periodos de guardia.
Hace años, con motivo de una huelga de residentes en la Clínica de la Concepción alguien le comentó al profesor Segovia de Arana su preocupación por la inevitable paralización de la Clínica y el contestó que eso indicaría que tenían un excelente programa de formación MIR. Podemos congratularnos de que gracias a nuestros parlamentarios europeos ese problema ya no se podrá plantear en ningún hospital español. Con este afán ordenador no me extrañaría que pronto regulen el límite de horas de estudio en las bibliotecas o en el domicilio de los alumnos de Medicina.
En los próximos años podremos comparar el nivel de formación que alcancen los programas anglosajones de más de 80 horas o los nuestros de un máximo de 48. Como para mi el resultado es obvio solo confío en que algún día pueda votar a una lista de parlamentarios británicos de cualquier color antes que a los nuestros