Legislativas en Argentina: ¿hacia el fin del kirchnerismo?
martes 30 de junio de 2009, 03:16h
Como bien habían augurado los sondeos, el líder opositor y empresario argentino de origen colombiano, Fernando De Narváez y su plataforma política Unión Pro, se hizo con la victoria en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país. Un triunfo sin sorpresas y absolutamente premonitorio, que representa un amargo sabor de boca para el Partido Judicialista de Néstor Kirchner, que desde 2003 gozaba de una cómoda supremacía parlamentaria, pero que hoy es el gran perdedor de unas elecciones legislativas que, en el pasado, siempre demostraron tener un carácter pre-presidencial.
Tan sólo 2,3 puntos separan la victoria de la derrota en estas controvertidas legislativas, cuya envergadura mediática e internacional ha sido comparable a unos comicios presidenciales. Sin embargo esta confrontación electoral no fue el resultado del choque de ideologías antagónicas si no, la consecuencia de la fragmentación del mismo peronismo.
El segundo lugar obtenido por el kirchnerismo, refleja los niveles de descontento de una sociedad que comienza a mostrar síntomas de agotamiento ante la omnipresencia de los Kirchner y que, de alguna manera, han buscado por medio de estas elecciones -pese al escepticismo de los propios argentinos- preparar el camino hacia la alternancia de cara a las presidenciales de 2011, a fin de que el sillón de Gobierno en la Casa Rosada deje de ser un bien “heredable”.
Ahora, la Jefa de Estado de Argentina, Cristina Fernández, deberá hacer frente una consolidada mayoría opositora en sendas cámaras parlamentarias, gracias a la victoria de Unión Pro y al tercer lugar alcanzado por el partido Acuerdo Cívico Social, que suponen un freno de mano para muchos de sus planes y los de su cónyuge, otrora presidente de la nación suramericana. Por lo pronto, Nestor Kirchner ha dimitido como máximo dirigente del Justicialismo.
Habrá que ver a lo largo de los próximos dos años si los Kirchner saldrán bien parados en este duro golpe que amenaza con debilitar las bases del peroninismo kirchnerista o si por el contrario, sus oponentes, como Fernando De Narváez, Reutemann (vencedor en Santa Fe), o Cobos (ganador en Mendoza), comenzarán a capitalizar esta victoria con miras al 2011.