por alojar y ayudar a los huidos
El juez abre un nuevo sumario del 11-M contra siete acusados de ayudar a los huidos
jueves 20 de agosto de 2009, 17:46h
El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha abierto un nuevo sumario sobre los atentados del 11 de marzo de 2004 contra siete presuntos colaboradores. En concreto, se les acusa de ayudar económicamente a los huídos, darles alojamiento, tenerles al margen de la actuación y el conocimiento policial y judicial, facilitarles documentación falsa y colaborar para su desplazamiento por diversos puntos de la geografía.
El juez Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, ha decidido abrir un nuevo sumario desglosado de la pieza principal del 11-M contra siete acusados de colaborar y ayudar a huir a autores de la masacre de Madrid.
Según un auto emitido este miércoles por el juez Velasco, el nuevo sumario está dirigido en concreto contra Zohair Khadiri, Djilali Boussiri, Taha Seghrouchni, Nassreddine Ben Laine Amri, Hammad Lahsini, Abdelkrim Lebchina y Abdelaliz el Merabit. El magistrado excluye de esta lista a tres acusados que ya fueron juzgados en relación con la 'operación Tigris' por los mismos motivos. Se trata de Kamal Ahbar, Samir Tahtath y Tarek Hamed.
El juez motiva su decisión de incoar un nuevo sumario en la "gravedad de las imputaciones en delitos de integración y colaboración con organización terrorista que se aprecian en ellos". Según explica el juez en su auto, estos siete acusados "han ayudado económicamente y han mantenido alojados, sustentados e informados a los huidos y les han tenido al margen de la actuación y del conocimiento policial y judicial facilitándoles documentación falsa y desplazamientos".
Asimismo, en el mismo auto, Velasco decreta el levantamiento del secreto de sumario de la pieza principal "dado el tiempo transcurrido y que la práctica de las esenciales diligencias de investigación contra los implicados que actúan en grupo organizado ya no pueden influirse o destruirse".
En relación con el nuevo sumario, el juez da de plazo a las partes hasta el 14 de septiembre para que tomen las decisiones que consideren oportunas. Contra esta decisión cabe recurso de reforma ante el propio juez en el plazo de tres días.
El juicio del siglo
La sentencia del año 2007 estableció la versión oficial de lo ocurrido aquel fatídico jueves del mes de marzo de 2004 y desmontó las teorías conspirativas surgidas alrededor de la autoría de los atentados. Sin embargo, eso no supuso el fin de la batalla política en torno al 11-M, ya que, si bien la sentencia descarta la intervención de Eta, tampoco hace referencia expresa a la guerra de Iraq como detonante, ni menciona a Al Qaeda como instigadora de la masacre, que atribuye a una célula yihadista sin denominar.
Por eso, un día después de que se notificara la sentencia, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió al PP que repitiera con él: "Eta no ha sido"; mientras el dirigente del PP Eduardo Zaplana reclamó al presidente del Gobierno que afirmara "clara y rotundamente que Iraq no ha sido".
La sentencia tampoco determinaba quiénes fueron los autores intelectuales del 11-M, ya que no estableció la participación en la masacre de los considerados "cerebros" o "ideólogos": Rabei Osman El Sayed, "El Egipcio", Hassan El Haski y Youssef Belhadj, lo que también fue objeto de discordia entre los principales partidos.
El tribunal del 11-M, compuesto por Javier Gómez Bermúdez, Alfonso Guevara y Fernando García Nicolás, llegó a todas estas conclusiones tras juzgar durante cuatro meses y diecisiete días -del 15 de febrero al 2 de julio- a los 29 acusados de participar en la mayor masacre terrorista en la historia de España, que se cobró 191 vidas y dejó 1.856 heridos.
La sentencia fue notificada el 30 de octubre en audiencia pública en el pabellón de la Casa de Campo en el que se celebró el juicio, y condenó a 21 de los procesados a penas de entre 3 y 42.919 años de cárcel. Ese día, la gran sorpresa fue la absolución de "El Egipcio", decisión que el tribunal justificó en que las traducciones de las conversaciones que le fueron grabadas en Italia, donde fue detenido, y en las que supuestamente se atribuía la planificación de los atentados, no eran exactas.
Ello no implicó, no obstante, su puesta en libertad, ya que había sido condenado en Italia a 8 años de cárcel por pertenecer a Al Qaeda en una sentencia que aún no era firme pero que llevó al tribunal a absolverlo por el delito de pertenencia a banda armada invocando el principio "non bis in idem" (no ser condenado dos veces por un mismo delito).
Este argumento no satisfizo ni a la Fiscalía, que pedía para él 38.962 años de cárcel, ni a las acusaciones, que recurrieron ante el Tribunal Supremo.
Otro de los "beneficiados" por la sentencia fue el ex confidente de la Guardia Civil Rafá Zouhier, condenado a 10 años de cárcel en lugar de a los 38.968 que pedía para él la Fiscalía por considerarle cooperador necesario de los atentados por haber puesto en contacto al ex minero José Emilio Suárez Trashorras, que facilitó los explosivos, con los autores de la masacre.
El juicio, que se retransmitió en directo, se convirtió en un fenómeno mediático de tal magnitud que convirtió al presidente del tribunal en el personaje judicial del año.
El magistrado también es protagonista del libro que su mujer, la periodista Elisa Beni, publicó a los veinte días de salir la sentencia, titulado: "La soledad del juzgador. Gómez Bermúdez y el 11-M", y que causó un enorme malestar entre las víctimas y los compañeros de su marido.