Tras veranear en San Sebastián, Cádiz y Marbella, la Duquesa de Alba ha aterrizado en la isla de Ibiza donde acabará, como siempre, sus vacaciones de verano. Doña Cayetana disfrutó de un día de playa, cambiando a Alfonso Díez por una amiga, y el bañador, por el bikini.
A finales de semana, la Duquesa de Alba llegó a la isla ibicenca donde disfruta de sus
últimos días de vacaciones. En la Cala Salada, la playa más cercana a su residencia, la aristócrata disfrutó de un día de playa junto a una amiga, quien no se separó de ella en ningún momento y con la que compartió paseos por la orilla.

En esta ocasión, Cayetana dejó el bañador en casa y se decantó por un
llamativo bikini de color verde, negro y naranja, estampado con grandes flores que dejaba ver el buen estado de salud del que disfruta a sus
83 años.
Una recuperadísima Duquesa que tomó el sol, paseó por la playa y charló amistosamente con un socorrista de la playa ibicenca.
Para pasear por la orilla, muy energética y juvenil, lució una
camisola floreada de color verde a juego con unas sandalias del mismo tono y un sombrero de paja para protegerse del sol.
No faltaron las
tobilleras al más estilo 'hippie', que tanto le gusta lucir al igual que su hija Eugenia y su nieta Cayetana, sus modernas gafas de sol y su bolso playero.
Ya pudimos disfrutar de su presencia hace unos días cuando llegó a Ibiza y
se fue de compras a un mercadillo ibicenco, donde se vendían artículos de lo más 'hippie'.

En esa ocasión, la Duquesa nos sorprendía con un vestido, en tonos morados, en el que se podía leer "Amor", "Esperanza" y "Fe", un modelo muy divertido y juvenil que combinó con un bolso al más puro estilo ibicenco.
Aunque estos días no la acompañaba su amado
Alfonso Díez, pronto lo hará, puesto que el funcionario podría llegar a la isla a lo largo de la semana.
Tras desmentir una futura boda, la pareja podría estar planeando disfrutar, después de sus vacaciones de verano, de un viaje a París, aprovechando la vitalidad que tiene ahora la Duquesa.