busca una alianza
Sarkozy pretende liderar la seguridad en el Atlántico Sur
martes 29 de septiembre de 2009, 10:26h
El anuncio hecho por el ministro de Exteriores Miguel Angel Moratinos de que la próxima reunión de la llamada "Iniciativa de Lanzarote" se realizará en Marruecos el año próximo ha sido muy bien acogido en el reino de Mohamed VI. En este segundo encuentro de ministros de Europa, África e Iberoamérica, se pretende formalizar una alianza entre las dos orillas del Atlántico para hacer frente a los problemas de cooperación, seguridad y defensa.
La primera reunión de la "Iniciativa de Lanzarote" tuvo lugar en la isla canaria el 13 de junio pasado y congregó a 21 países. Aunque el anfitrión de la misma fue España, el diseño del proyecto había sido concebido en París. Francia quiere contar con una estructura multilateral que responda a sus intereses geoestratégicos y comerciales, capaz de competir con la Alianza del Atlántico Norte (OTAN), y arrebatarle alguna de sus funciones relativas a la lucha contra la criminalidad y el narcotrafico.
El presidente galo Nicolas Sarkozy cuenta para ello con el alineamiento incondicional de las ex colonias francesas de África, Marruecos y Senegal en cabeza, pero necesitaba del apoyo de España para convencer a los países iberoamericanos de adherirse al proyecto. Moratinos se prestó voluntario para atraer a Lanzarote a naciones como Brasil, Argentina y Colombia, entre otras.
Sin embargo, en ambas orillas hubo ausencias significativas, que muestran la desconfianza que ha suscitado en algunas capitales. Ni Venezuela, ni Sudáfrica se han sumado a la propuesta, y ambas son líderes en sus respectivos continentes.
No obstante, Moratinos consideró que la "Iniciativa de Lanzarote", a la que define como "un espacio geopolítico del siglo XXI", ha sido un éxito y que es capaz de desarrollar la cooperación triangular y hacer frente a las amenazas contra la seguridad.
En cuanto a las sinergias que el proyecto pretende promover, por el momento la más sonada es el acuerdo alcanzado entre Francia y Brasil para un super contrato de venta de armamento francés al país iberoamericano por valor de miles de millones de euros. Contrato en el que España no parece llevarse ni siquiera las migajas.